Reclaman el urgente tratamiento de la nueva ley de VIH

Reclaman el urgente tratamiento de la nueva ley de VIH

“Nos necesitamos vivas para retomar esa lucha, pero también necesitamos, y con urgencia, que ustedes crean y quieran con nosotras. A dos meses de la presentación de la nueva Ley de VIH, le exigimos al Diputado Yedlin que la saque de su cajón para que sea tratada y aprobada.”

La cita es el fragmento final del “Manifiesto por la Cura” pronunciado por la Mesa Positiva el pasado 1º de diciembre, en el marco del Día Internacional de Respuesta por Acción al VIH/Sida. Ha transcurrido más de la mitad del corriente año y el tratamiento de la nueva ley sigue postergado. Desde Reveladas conversamos con Jaime Jorquera, abogado y activista del Colectivo sobre la urgencia de medidas para la “otra pandemia”.

Mesa Positiva surgió ante la necesidad de conformar un nuevo discurso, incómodo, respecto de los que rondan al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Fernando Pérez, Federico Abib y Ema de Magistris que venían de otros espacios, la fundaron. Resultaba esencial generar reflexiones en torno a una serie de discursos víricos que dan vueltas en lo cotidiano y en palabras de Jaime “no representan lo que una vivencia vírica conlleva”. A modo de ejemplificar alude al propio Ministerio de Salud y las campañas difundidas sobre la importancia del uso del preservativo para “cuidarte” del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), asevera que sin dudas estas campañas tienden a “un reforzamiento de la salida del closet, puesto que lo peor que te podría pasar sería infectarte de VIH” haciendo un paralelismo respecto a un embarazo no deseado. Por lo tanto, urge correrse del discurso médico y del reduccionismo de tomar los medicamentos, “no somos máquinas tragadoras de pastillas” enfatiza.

El fin es la cura

Las militancias no buscan la indetectabilidad, no todos los cuerpos pueden con las medicaciones y no todos quieren adherir al tratamiento. No se conforman con el no transmitir, “esta pandemia también quiere la cura”, afirma Jaime. Y en ese camino aparece la lucha por conseguir otras conquistas como la producción nacional de los medicamentos, entendiendo que ello constituye a la soberanía estatal y garantiza un mejor acceso y calidad de vida. 

Vale recordar que durante el gobierno de Mauricio Macri, las políticas neoliberales golpearon a la salud pública. Mientras se reducían Ministerios, comenzaban a conformarse a lo largo del país espacios como Mesa Positiva a modo de dar respuestas a “olvidos de firmas” que les pusieron en riesgo tras no importar medicaciones por dos meses. A su vez, la pandemia del Covid-19 también los y las perjudicó. Mientras hay medicamentos que son cubiertos por la salud pública por medio del Plan Médico Obligatorio (PMO) hay otros que no, y el año pasado “por cuestiones de licencias se cambiaron los planes sin ningún tipo de aviso” pero lo que más lamenta Jorquera es “que les pares no saben que están en derecho de cambiar su medicación y que los médicos no ayudan a incentivar ese cambio”.

Sin embargo, Jaime aclara que no hay que caer en “hipocresías acerca de que la población con VIH estaba mejor en los años kirchneristas”, si bien el Ministerio de Salud tenía otro rango, y otras personas a cargo, eventualmente la Secretaría de VIH de la Dirección Nacional de Sida “es la papa caliente de las gestiones de salud, ¿por qué?, tenés que licenciar todo el tiempo las compras a través de laboratorios, tenés precios internacionales, el precio dólar, y la problematización constante que te hacen los sistemas de salud para quienes se encuentran con ese diagnóstico. Tampoco se propuso una nueva ley”.

Una situación política

La Ley Nacional de Sida Nº 23.798 fue sancionada en los años noventa y a más de treinta años aún sigue vigente. El activismo ha batallado durante años por modificarla, y en plena crisis de la pandemia el trabajo de más de cincuenta organizaciones conectadas por Zoom, dio como resultado la propuesta presentada en octubre del 2020, denominada Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, las Hepatitis Virales, la Tuberculosis e Infecciones de Transmisión Sexual.

Entre los puntos más importantes del proyecto se encuentran:

  • Una respuesta integral e intersectorial a la infección por VIH.
  • La producción pública de medicamentos y vacunas -contemplando medicaciones pediátricas-.
  • Respecto a los derechos y garantías: proteger la dignidad y frenar cualquier acto de estigmatización, exclusión o discriminación en los ámbitos laborales, educativos, y en los sistemas de salud, así como la prohibición de divulgar datos personales y el estado serológico.
  • En el ámbito laboral: la prohibición de la realización, como del ofrecimiento, del test de VIH en los pre-ocupacionales, y en un estado de relación laboral, además garantizar el acceso al trabajo de la población seropositiva, y al agravamiento de indemnización en caso de despido por diagnóstico positivo.
  • Respecto a jubilaciones y pensiones, acceder a una jubilación luego de los 50 años, con 20 de aportes y 10 de diagnóstico teniendo en cuenta el daño corporal y el costo de una vida medicalizada, pensiones no contributivas para personas en caso de extrema vulnerabilidad acreditada. Jaime remarca “seguimos dejando las pensiones para personas que viven con VIH como si fueran pensiones para personas con discapacidad, lo que no corresponde”.
  • En cuanto a mujeres y personas gestantes: garantizar el acceso a la información de elles y sus hijes, el derecho a la leche maternizada durante los primeros 18 meses de vida, protección frente a la violencia obstétrica, pruebas diagnósticas voluntarias, confidenciales y con el debido asesoramiento.
  • Creación del Observatorio Nacional sobre Estigma y Discriminación para visibilizar, documentar, disuadir y erradicar vulneraciones a los Derechos Humanos de personas afectadas.

Si el proyecto llega a diciembre sin tratamiento, habrá perdido por tercera vez estado parlamentario, con lo que ello implica. Desde Mesa Positiva entienden que la ley no quiere ser tomada “porque saben que está hecha por el pueblo del VIH, del Sida para la Argentina” se niegan a escuchar las voces de quienes recorren esas vivencias y que pueden decir cómo solucionarlas. La ley de los noventa tiene un carácter biomédico y no integral y solo contempla la prevención, la nueva ley en cambio pretende ir más allá del diagnóstico. Es activismo seropositivo, “donde el eje del sujeto reposa sobre nosotres, y no sobre el cuidado y la prevención, cuando la prevención falla ¿qué vamos a hacer? Tenemos que dignificar a las personas que vivimos con VIH, acercar el mensaje de no que sos peligroso, no hiciste nada” reflexiona Jorquera.

Ph gentileza Mesa Positiva

VIHsibilizate

¿Cuál es el imaginario social del VIH? ¿Hablamos, visibilizamos, empatizamos? Los medios hablaron de peste rosa, incluso alguno que otro aún lo menciona. Abel Albino dijo hace no tanto tiempo que “el virus atraviesa la porcelana”. “Hubo una visibilización y no es casual que haya caído sobre la población marica, trans y travesti, hay una necesidad foucaultiana, que dice ustedes son los responsables, los culpables”, lamenta Jaime y apunta contra los medios de comunicación hegemónicos que no han reparado el daño hecho. Se corre del debate que se trata de un virus humano que impacta en toda la población, generando una desatención por parte de población heterosexual, y los contagios que pueden producirse.

En el no comunicar también hay una intención comunicativa, y desde Mesa Positiva lo recalcan: “se oculta, no se habla, el VIH es de los activismos más complejos porque nos faltan cuerpos en las calles, hay un estigma muy fuerte”. Dichos estigmas, se ven reflejados en los vínculos sexoafectivos y los ataques frente a un diagnóstico positivo junto con la lógica carcelaria que los acompaña. Pero también frente a los testeos masivos, entendidos para el Colectivo como ilegales por violar la confidencialidad de quien decide testearse, “si te ocurre hacerte un testeo y das positivo ¿cómo se contiene a esa persona?” concluye Jaime y remarca la urgencia del tratamiento de la nueva Ley porque “no hay más tiempo”.

Ph foto portada gentileza Mesa Positiva

Lucía Marisol Cerdán

Lucía Marisol Cerdán

Comunicadora, estudiante del profesorado (UNR). (@lu.marisool)