Una Leona en el ring

Una Leona en el ring

El boxeo femenino ha crecido a pasos agigantados en los últimos diez años. Hace un tiempo atrás era impensado que una mujer encabezará la cartelera del Madison Square Garden en Nueva York y hoy ya no es un hecho aislado e incluso, en algunas oportunidades, tiene mayor repercusión que el masculino. Para lograr mayor visibilización en el año 2009 el Comité Olímpico Internacional decidió sumar el boxeo femenino a los Juegos Olímpicos en Londres 2012, con tres categorías (51kg, 60kg y 75kg). Luego se incrementaron a cinco en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 que se realizaron en 2021 debido al COVID-19.

En el caso de Argentina, fue considerado un deporte recreativo hasta marzo de 2001, cuando Marcela “La Tigresa” Acuña (tras haber peleado años antes en Estados Unidos contra Christy Martin y Lucía Rijker) logró obtener la primera licencia femenina de boxeo profesional del país.

Este hecho trascendió tanto a nivel nacional como internacional y nuestras boxeadoras argentinas comenzaron a despegar de la mano de representantes como las hermanas Poldy y Carolina Saldaño (primeras boxeadoras amateurs que representaron a Argentina en Estados Unidos en 2001), Paola Casalinuovo (ganadora de medalla de bronce en la segunda edición del campeonato de boxeo amateur realizado en Turquía), las medallistas y campeonas mundiales de boxeo profesional Yésica Bopp (bronce y plata en Rusia 2005 e India 2006), y Érica Farías (plata en India 2006). 

En este contexto, el nombre de Victoria Noelia Bustos trascendió por ser la primera boxeadora de Rosario en haber ganado un título mundial. Su carrera despegó luego de obtener el título de peso ligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) de 2013 a 2018 y el título de peso superligero de la FIB de enero a abril de 2019. “La Leona” en diálogo íntimo con Reveladas, nos cuenta su historia.

De Victoria a Leona

Victoria Bustos nació en la ciudad de Rosario el 7 de enero de 1989. Inició sus primeros pasos como boxeadora cuando tenía 20 años: “Un día salí de mi lugar de trabajo y vi un panfleto que decía Festival de Boxeo en Sportivo Alberdi en la calle. Fui al evento y mientras miraba el encuentro descubrí que me había enamorado completamente de este hermoso deporte. Cuando salí de ahí me di cuenta que quería ser Campeona Mundial”. 

En un inicio, Tito Unzuga, preparador técnico de boxeo del Club Sportivo Alberdi, rechazó su propuesta: “Al principio me dijo que no entrenaba mujeres. Estaba convencida que sería campeona mundial y de tanto insistir al final él accedió”. A los meses Victoria ya estaba peleando como boxeadora amateur y Tito fue su entrenador hasta su quinta pelea profesional. 

“Cuando Tito me dijo que tenía que buscarme otro club y otro entrenador me dió una pulsera. Él sabía que yo sería campeona del mundo y me dijo que cuando lo lograra le devuelva la pulsera”, recordó. El 21 de septiembre del 2013, peleando contra Ana Esteche, la rosarina logró su primer título a nivel profesional en el Club Sportivo América en Rosario. Victoria cumplió con su promesa y le devolvió la pulsera a su entrenador.

Desigualdades afuera del ring 

Victoria sigue entrenando como el primer día, incluso se la ve con frecuencia en uno de los gimnasios de boxeo de la ciudad. En cuanto a la relación con otres boxeadores, opinó: “Entreno con hombres todos los días y es de igual a igual. Hoy en día, en lo que es la rama del boxeo, el hombre ayuda muchísimo a las mujeres que recién se inician o que ya tienen un recorrido, en mi caso siempre me sentí cómoda y mis pares hombres me respetaron y tuvieron paciencia. Nunca me sentí a la defensiva por ser mujer, hay muchas boxeadoras con mucho talento y hay una aceptación tanto de colegas como de espectadores en respetarlas y seguirlas”.

A pesar de todo lo mencionado, y de que las mujeres argentinas tienen una participación destacada en el boxeo mundial y local, todavía están dando otras batallas importantes como la de la inequidad en la valorización económica de su trabajo. Dentro de esta línea, Victoria comentó: “Hay una diferencia mundial en la paga entre hombres y mujeres. Yo soy bicampeona mundial de boxeo y con mi sueldo de boxeadora no vivo. En cambio un boxeador quizás si se puede dar el lujo de vivir con su sueldo. Las mujeres ganan algunos pesos mientras que los hombres millones, incluso algunos en otras monedas”.

Victoria es aguerrida y luchadora. Su carácter en la competencia lo traslada a escenas de su vida cotidiana: “Cada vez que me subo al ring voy a pelearla y a luchar como hago todos los días con la vida misma. El boxeo me enseñó mucha disciplina y compañerismo, es solitario a la hora de competir pero tenemos un gran equipo detrás que nos acompaña desde los médicos, entrenadores y mi gran sostén que es la familia”.

“El boxeo es un deporte súper completo, es un cable a tierra. Te cambia el físico y la mente. Luego si te interesa la competencia y lo llevás en el corazón vas paso a paso por ello. Para mi el deporte es vida y es salud. Creo que llevo el boxeo en la sangre; en mi familia hubo boxeadores que no llegaron tan lejos y yo no lo sabía. Este deporte es parte de mi identidad”, concluyó. 

Marina Charani

Marina Charani

Periodista. (@maaruch)