Reforma judicial feminista: el debate que incomoda

Reforma judicial feminista: el debate que incomoda

El poder económico, el poder judicial y el poder mediático tienen miedo de una posible reforma judicial” disparó Marisa Herrera quien visitó Rosario en el marco de un foro de debate sobre la reforma judicial organizado por el Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la UNR. Tras su intervención, Reveladas tuvo la oportunidad de conversar con la reconocida abogada feminista.

Sin duda, una de las consignas centrales de las últimas manifestaciones feministas es la necesidad de una Reforma Judicial Feminista. Se trata de un debate que encuentra miradas desde diversas aristas y enfoques, pero con un denominador común que implica analizar al poder judicial en su conjunto y la vinculación del mismo con las políticas públicas, teniendo en cuenta la perspectiva de género, y también la de los derechos humanos como tal. La investigadora del CONICET hace hincapié en que no se trata solamente de más mujeres en el Poder Judicial, sino que se necesitan mujeres feministas en espacios clave, como los de formación y capacitación. De igual modo remarca las desigualdades de género que se presentan en la carrera de abogacía y a la hora de concursar cargos.

El Poder Judicial es “estructural, patriarcal, conservador y verticalista” afirma la Doctora en Derecho y agrega que “se cree supremo y autónomo” cuando debería actuar según las demandas de la sociedad. Para dar cuenta de ello, Herrera compara cómo los otros dos poderes del Estado son elegidos por votación, mientras que en el nivel judicial “ni siquiera se producen más elecciones de magistrados en comparación con otros países”. Por otro lado, la idea de supremacía el ejemplifica con el interrogante de “¿por qué hay que pararse cuando entran a la sala los jueces? Estamos en 2022, hay que cuestionarse estos micromachismos que hemos naturalizados” afirma Marisa quién se autodefine como “abogada feminista no punitivista, nacional y popular”.

La entrevistada, quien participó del panel “Repensar la justicia en clave feminista: un debate desde la Universidad”, indica además que debe tenerse presente que “la ampliación de derechos ha cambiado la vida de la gente, detrás de esas leyes que parecen pocas cosas hay un Estado presente, una decisión política, una mirada sobre derechos humanos que permiten que esos derechos sean reconocidos”. Vale destacar la participación que la docente ha tenido en la redacción de leyes de trascendencia para el país – la de Matrimonio Igualitario y la Ley de Fertilización Asistida- además de su participación en la redacción del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación.

Lo cierto es que el individualismo han calado fuerte en los últimos años, tanto así que reflexiona sobre el escenario actual y sostiene: “Creímos que la pandemia nos iba a sacar mejores, pero no, vino a reafirmar la individualidad, a profundizar lo de salvarse solx. Y peor aún, a remarcar dos problemáticas como son la violencia de género y las tareas de cuidados, dos temas hiper feministas” y cuestiona “tenemos la necesidad de escuchar a las mujeres, acaso ¿alguna vez le preguntamos cómo se sentirían seguras? Las medidas que ponemos son botones antipánicos y, de repente, las denunciantes pasan a depender de ellos y no es la idea. En ese sentido, el derecho sigue construyéndose a espaldas del pueblo,” lamenta.

Finalmente, la investigadora se muestra crítica con el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad nacional, en el cual dejó su cargo como asesora del Consejo. “Soy crítica porque tiene una mirada muy elitista, falta lo territorial que es elemental. Por ejemplo, estás en un país saliendo de la pandemia, necesitamos políticas que se adapten a la realidad, ¿Cuántas veces fueron a las provincias? Es un ministerio nacional” y agrega “veo una fuerte disociación entre lo que se dice que se quiere hacer y lo que efectivamente sucede, está dejando muchas deudas pendientes y lo territorial es una de ellas, lo cierto es que necesitamos políticas urgentes, el tiempo es ahora, incomoda las críticas sí, pero hay que bancarlas y más en un cargo público” concluye.

Ph Gentileza Frente Patria


Lucía Marisol Cerdán

Lucía Marisol Cerdán

Comunicadora, estudiante del profesorado (UNR). (@lu.marisool)