Periodismo popular y feminista

Educación

Minifaldas en el Rosariazo

En 1969 Rosario va a vivir uno de los hitos más importantes de su historia local: en mayo y septiembre la ciudad se sumó a las importantes insurrecciones que también se realizaban en otros puntos del país como Corrientes, Tucumán, Cañada de Gómez, Córdoba y Cipolleti, dando lugar al proceso de movilización social conocido como Rosariazo. En los reclamos confluyeron conflictos obreros puntuales, pero también la ola de descontento se generalizó por la censura y represión llevada a cabo por el gobierno militar de Juan Carlos Onganía.

Aunque la presencia de militares en el gobierno no era nueva para la sociedad argentina, este régimen instalado en 1966 se propuso realizar cambios profundos con el propósito de eliminar la política de todos los ámbitos de la vida. El objetivo no se cumplió y lxs jóvenes -claros protagonistas del Rosariazo- siguieron estableciendo canales de participación, influidos también por el contexto internacional. Al igual que en la mayoría de los procesos históricos, la participación de las mujeres en el Rosariazo quedó relegada de la recopilación y reconstrucción de los hechos.

En el marco del aniversario número 50 del Rosariazo, la historiadora Mariana Bortolotti se propuso recuperar a través de las fuentes históricas el rol que cumplieron las mujeres en este proceso y analizarlo desde una perspectiva de género. El resultado fue la presentación, días atrás en el Centro Cultural Fontanarrosa, del trabajo De minifaldas y barricadas, mujeres en el Rosariazo. “Cuando comencé a revisar el material bibliográfico sobre el Rosariazo, me encontré con que prácticamente no había voces de mujeres, también en las actividades que se organizan para hablar sobre este tema a los que invitan a participar como testigos son hombres. En contraposición a ese silencio, las mujeres si aparecen en otro tipo de fuentes”, indicó en diálogo con Reveladas.

Al respecto, detalló que es posible observar la presencia de mujeres en las fotografías de aquellos días revolucionados “participando a la par de los varones, si bien son menos, se las ve incluso al frente de las manifestaciones y recibiendo la misma represión que sus compañeros. Me interesaba recuperar estos procesos en clave de género porque varones y mujeres no atravesamos las experiencias de la misma manera, sino que la sociedad nos asigna roles diferenciados”. Además, Mariana encontró voces de mujeres en un libro que recopilaba testimonios de maestras y maestros de la época que le permitieron “encontrar marcas de género”.

“A grandes rasgos, tenemos por un lado estas mujeres que participaban en las manifestaciones, pero por otro lado el testimonio de algunas maestras o estudiantes que ya estaban casadas y tenían hijxs y viven el Rosariazo desde la ventana, son la retaguardia del movimiento porque se tenían que quedar en sus casas esperando las novedades que les traían sus compañeros, que eran trabajadores sindicalizados, y estaban en las calles. Todas señalan que el Rosariazo fue un antes y después en relación a la experiencia de la calle y movilización”, relató.

Diario La Tribuna

En relación al uso de las fuentes, la historiadora señala que siempre se utilizan las mismas fotos, donde se ve a mujeres participando, pero “lxs estudiosxs nunca las interpelaron para dar cuenta del rol de las mujeres”. En relación, “otro dato a señalar es que muchxs relatan que durante la represión se les abrían las puertas de las casas a las mujeres, es decir, se las identificaba todavía con esta cuestión de la inocencia, incluso ellas mismas pensaban que su imagen funcionaba como un escudo frente a la represión, cosa que después van a comprobar que no”, dijo.

Para finalizar, Mariana reflexionó sobre la vestimenta de las mujeres que aparecen en las fotografías, como otra forma de dar cuenta de un clima de época. “Vemos que muchas durante las movilizaciones usaban minifalda, unx puede pensar que eso no era para nada cómodo y que era la prenda emblemática de la época, sin embargo, lo que estaban haciendo no tenía nada que ver con lo esperable socialmente para ellas. Lo cual también se puede relacionar con la aparición de la pastilla, y con con ver al matrimonio no ya como el único destino para la mujer”, cerró.

Licenciada en Periodismo (UNR) - Profesora de Historia (UNR)