Violencia laboral: cifras en alza y ausencia de protocolos en las empresas

Violencia laboral: cifras en alza y ausencia de protocolos en las empresas

Un 55 por ciento de personas afirma haber sufrido algún tipo de violencia y/o acoso por parte de su jefe varón en el lugar de trabajo. La cifra se desprende de un estudio realizado por el portal de empleos Bumeran, en colaboración con la organización especialista en género Grow Género y Trabajo, el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), la consultora Nodos y la Fundación Avon en base a una encuesta realizada a 1852 personas en Argentina durante noviembre de 2020.

Según los datos relevados, los comportamientos asociados al acoso sexual, por ejemplo, los acercamientos físicos inapropiados, los contactos físicos sin acceso carnal, con violencia y sin consentimiento o la solicitud de favores sexuales a cambio de beneficios o promociones laborales, se da de manera desproporcionada en las mujeres en relación a los varones. Por su parte, las personas trans también son víctimas de manera desproporcionada de situaciones que refieren al acoso sexual, aún en mayor proporción que las mujeres cis. Por otro lado, las personas trans reciben comentarios inadecuados sobre su identidad sexual en un 82 por ciento más que los varones cis.

El estudio se enmarca y toma como referencia al Convenio 190 sobre la Eliminación de la Violencia y el Acoso en el mundo del trabajo aprobado en junio del 2019 por la Organización internacional del Trabajo (OIT). Este convenio reconoce que la violencia y el acoso en el mundo del trabajo constituyen una violación a los derechos humanos y representa una herramienta a disposición de los Estados Miembros para la adopción de medidas que prevengan y actúen ante la violencia y acoso laboral con un marco legal que hasta el momento no se había establecido en un tratado internacional.

Entre los datos de la encuesta se desprende que el 88 por ciento de las entrevistadas recibió algún comentario sexista y/o discriminatorio y el 15 por ciento afirmó que le solicitaron favores sexuales a cambio de un beneficio laboral, cifra que aumenta al 34,7 por ciento en el caso de pertenecer a la comunidad Lgbtqi+.

“La evidencia muestra que el 44 por ciento de personas con una orientación sexual LGB+ y el 39 por ciento de las personas con identidad TQ+ han vivenciado un trato desigual con sus pares varones. Más de un tercio de las mujeres cis han tenido una percepción discriminatoria en este sentido. Casi 2 de cada 10 personas TQ+ recibieron comentarios inadecuados de su identidad de género y un 24 por ciento de las personas LGB+ sobre su orientación sexual. El 12 por ciento de las mujeres cis recibieron comentarios sobre su edad que la incomodaron”, sostiene el informe.

En relación al acoso sexual, el 26 por ciento de las mujeres cis denunciaron haber atravesado situaciones en donde recibieron comentarios inadecuados sobre su cuerpo y/o vestimenta. Mientras tanto, un 24 por ciento de las diversidades y un 14 por ciento de los varones cis también fueron víctimas de este tipo de acoso. Los varones cis fueron además los que más denunciaron agresiones físicas: un 5 por ciento, contra 3 por ciento de mujeres y diversidades.

El estudio manifiesta que ante un acto de violencia, casi el 30 por ciento de las personas solo pudo comentarle el hecho a un compañerx, mientras que aproximadamente el 28 por ciento decidió no hacer nada al respecto. Por su parte, un 41 ciento aseguró que existió un impacto negativo tras la denuncia y solo el 9 por ciento restante opinó que hubo un impacto positivo en la compañía.

Con impacto negativo lxs encuestadxs se refieren a situaciones como perder el puesto laboral (46 por ciento), represarías, aislamiento laboral y amenazas. Finalmente, uno de los datos más negativos es que el 59 por ciento de lxs entrevistadxs sostiene que en sus lugares de trabajo no existen canales de denuncia o un protocolo para acompañar en situaciones de violencia, así como tampoco programas para prevenir dichas situaciones.

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