Un línea contra la violencia sostenida por trabajadoras precarizadas

Un línea contra la violencia sostenida por trabajadoras precarizadas

El Teléfono Verde es una herramienta del Estado a partir de la cual se escucha, orienta y deriva para el acompañamiento a cientos de mujeres de la ciudad que consultan ante situaciones de violencia de género. Unas 24 trabajadoras sostienen todos los días del año, las 24hs, este servicio público que con el tiempo ha cobrado un mayor conocimiento, al punto que cada vez más mujeres recurren al mismo. No obstante, desde hace al menos dos meses las mismas personas que lo sostienen en lo cotidiano vienen denunciando las malas condiciones laborales a las que están expuestas, con convenios precarizados que no las reconocen como trabajadoras con plenos derechos y que reflejan además la estructura sobre la cual se sostiene esta política pública. 

“Hace dos meses empezamos a dar a conocer la situación que venimos atravesando las trabajadoras del Teléfono Verde. Todas las que estamos en la actualidad empezamos en enero de este año y nos encargamos de la atención del dispositivo por completo, y todas estamos bajo una situación de precarización laboral”, expresaron en diálogo con Reveladas desde el colectivo de trabajadoras del Teléfono Verde.

Al respecto puntualizaron: “Nos encontramos bajo un formato específico que se denomina ‘convenio de formación rentada’ cuando en realidad lo que hacemos no es un proceso formativo, es un trabajo. Estamos en calidad de personas en formación cuando somos todas profesionales recibidas que venimos trabajando en la problemática de género, con experiencias previas, y además por la duración de ese convenio –un año- en diciembre nos tendríamos que ir”.

Según sostienen las trabajadoras, esta modalidad de contratación se mantiene desde el año pasado y aseguran que “ya previo a la implementación de este convenio, el Teléfono se mantuvo con contratos con algún sector de la Municipalidad pero en situaciones de precarización, de un año o meses de trabajo solamente”.

“Este año hablando entre todas las compañeras quisimos hacer algo al respecto. Nos manifestamos por nuestra situación laboral, somos 24 profesionales, 12 psicólogas y 12 abogadas, las que sostenemos el Teléfono, hay una sola persona de planta que es la coordinadora que hace horario de mañana como empleada municipal, luego nosotras trabajamos en diferentes horarios para sostener la atención, 24hs, días de semana, fines de semana y feriados, hacemos acompañamientos a Tribunales para que las mujeres hagan diferentes trámites como denuncias, pedir medidas y algunas de las compañeras trabajan en los Centros de Protección Integral donde se sostiene la atención de manera solitaria, se hacen cargo de la atención de mujeres y niñxs, de todo lo que pase allí”, detalló una de las profesionales sobre sus reclamos.

Pese a varios intentos para lograr ser recibidas por el gobierno local, al momento aseguran no haber tenido respuesta alguna, por lo que recurrieron a cortes de calle frente a la Municipalidad y a la difusión pública de esta situación con el fin de ser escuchadas.

“Desde la Municipalidad están muy reacixs a escucharnos, quieren que se siga sosteniendo este convenio, hay mucho  malestar al respecto. Se quieren desentender de nuestro trabajo, sostienen que es una instancia de formación. Hasta ahora no nos han recibido, nosotras ya tuvimos un par de acciones en la calle y la verdad que no hubo respuestas concretas ni intenciones de querer escucharnos”, comentaron las trabajadoras de esta herramienta que depende de la Dirección de Atención en Violencia de Género que pertenece a su vez a la Secretaría de Desarrollo Social.

Las trabajadoras no cuentan con ningún derecho laboral. “Solo percibimos un ingreso fijo que no contempla inflación ni descuentos laborales, queremos continuidad y estabilidad laboral, y llegado el momento la posibilidad de un pase a planta. Para nuestra selección pasamos por un proceso de evaluación según antecedentes y uno de los requisitos justamente era ser profesionales con formación en perspectiva de género y experiencia al respecto, luego empezamos las tareas en enero de este año. Las compañeras anteriores que se iban nos enseñaron”.

Sobre la modalidad de contrato una de las profesionales fue clara al señalar: “Lo que hacemos no se encuadra como un espacio de formación rentada porque no cumple ni siquiera las condiciones legales que debería tener. Por ejemplo, en cualquier espacio de formación las personas que ingresan tienen que ser un 10% del total de las personas que trabajan, nosotras somos 24 por lo que debería haber 240 trabajadorxs. Tampoco tenemos capacitaciones, alguna charla mensual básica, algo que nosotras ya conocemos”.

Por otra parte, desde el colectivo del Teléfono Verde también se interesan por remarcar que “más allá de este pedido por nuestros derechos, también hacemos una fuerte crítica a como está funcionando el dispositivo actualmente porque no puede sostenerse con un recambio constante de profesionales ya que afecta notablemente lo que es la atención de situaciones de violencia todos los días y la articulación con las instituciones locales, provinciales, nacionales. El recambio constante afecta la atención y vulnera aún más el servicio que se brinda a las mujeres que buscan ayuda en el Estado”.

Para concluir, destacaron “La relevancia del dispositivo es pública. Atendemos una cantidad enorme de situaciones de violencia –sólo en el primer semestre de 2019 recibieron 3493 llamados de parte de mujeres que sufren violencia- articulamos con otras instituciones para garantizar los derechos de las mujeres, y no hay intenciones de que tenga una estructura como debería tener. Se hizo mucha publicidad del dispositivo y de las políticas de género en Rosario pero lo concreto es que a nosotras mismas nos violentan todos los días porque no tenemos ningún tipo de derecho, como mujeres sufrimos la desigualdad social y la violencia institucional y laboral por parte del Estado. Queremos respuestas concretas del Ejecutivo que esta hoy y del que viene. Estamos preocupadas porque tenemos conocimiento de cómo funciona esta política pública y de la necesidad de aportar modificaciones para mejorar en el área, pero ahora no tenemos voz”.

Las trabajadoras tienen el acompañamiento de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el pasado lunes 9 convocaron en la sede de dicho gremio a una asamblea a la que asistieron organizaciones del movimiento feminista y concejalas de la ciudad que se comprometieron a acompañar la demanda a través de diferentes estrategias de acción, como lo es un comunicado público que expresa el apoyo a “quienes acompañan todos los días a las mujeres de nuestra ciudad. Una Rosario libre de violencias machistas es con derechos laborales para sus trabajadoras. Ni una precarizada más”, y que lleva la adhesión de organizaciones sindicales, feministas, sociales y legisladoras.

Para sumar adhesiones al mismo es posible comunicarse al siguiente mail: trabajadorastv@hotmail.com


Euge Rodríguez

Euge Rodríguez

Licenciada en Periodismo en Universidad Nacional de Rosario.