Sublevadas por el tango

Sublevadas por el tango

El tango es tan antiguo como el hombre, nació con el primer dolor del alma… fueron las palabras que Gardel pronunció alguna vez. Simples palabras, pero justas y certeras, enunciadas por una persona que ha sentido al tango desde lo profundo de sus entrañas, que se introdujo en ese universo de bandoneones y violines para hacer historia, para ser historia. Porque sucede que “el zorzal” entendió todo, en el tango se desnuda el espíritu, se ofrece al público una porción de alma y se la entrega en cada interpretación.

Una copla de cantores con la garganta rasgada, mujeres angeladas pero con la mirada de una fiera, zapatos de tacón, el pelo engominado, conventillo, callejón. El tango es eso: la vida misma. Una expresión de la realidad tan verdadera que a veces asusta.

Fue en la parte oscura de ese mundillo donde un grupo de mujeres rosarinas comenzó a cuestionar ciertas lógicas y problemáticas machistas en la comunidad tanguera. Allá por 2018, el contenido misógino de una canción despertó una polémica que sería imparable, dando origen así a Subleva Tango, un movimiento que se auto-convoca en un espacio de debate para poner en diálogo lecturas de género y pensar acciones al respecto, tal y como expone su carta de presentación. De la mano de organizaciones como el movimiento Tango Sin Abuso (La Plata) y la Organización Pivot (Córdoba), “Subleva nació grande”, dicen sus precursoras. 

“El tango es un género muy hermoso, muy admirable desde todos los aspectos, pero hay letras que hacen alusión a situaciones de violencia física explícita contra las mujeres y dejan entrever ideas que no son las mejores. Fue entonces que empezamos a pensar estrategias para encarar esta situación”, explicó Inés Otero en diálogo con Reveladas. Bailarina y a punto de culminar el Profesorado de Danzas, es una de las fundadoras de la agrupación y un pilar fundamental en el proceso de deconstrucción que llevan adelante en su ámbito. 

Con diez años de trayectoria, Otero empezó a bailar en una época donde los códigos tangueros tradicionales se caracterizaban por ser aún más opresivos. En las clases, el alumnado era dividido entre hombres y mujeres, la enseñanza estaba claramente diferenciada y cada parte aprendía su rol en la pista de baile sin pensar siquiera en conocer los pasos del otro. “Muchas veces hay situaciones que se plantean como desiguales y si no nos ponemos unos lentes críticos no somos capaces de vislumbrarlo como una problemática. En el tango pasa lo mismo que en la división sexual del trabajo, los conocimientos se limitan a determinadas personas y así se producen desigualdades de poder, de ingresos económicos, de independencia. De ahí se desprenden un montón de cosas”, expresó la entrevistada.

En consonancia con lo anterior, manifestó que “a partir de este tipo de situaciones surge -por ejemplo- la idea errónea de que las mujeres en el tango no pueden sacar a bailar”. Sucede que una mujer que invita a la pista de baile corre el riesgo de ser tildada de principiante, por lo que debe esperara ser elegida… ¿Y quién elige?, el varón. “Son ejemplos bien gráficos de cosas que pasan y dejan a la mujer en un lugar estereotipado. No es fortuito tampoco que la mayoría de las maestras más antiguas, cuando se disolvía su pareja, desaparecieran de la escena del tango o necesariamente tuvieran que formar una nueva pareja, buscar un nuevo bailarín para poder trabajar. Los hombres, en cambio, prescindían de las mujeres absolutamente, porque total el conocimiento lo tenían ellos. Es muy amplio el tema y creo que también tiene que ver con un posicionamiento del disfrute”, reflexionó.

Configurando un panorama que clama por un cambio rotundo, la referente completó dejando entrever que en el tango -como en tantos otros espacios- la sociedad exige de alguna manera a la mujer, ser joven y hermosa para trascender: “Se me vienen a la cabeza frases que son bastante fuertes, mujeres adultas que dejan de ir a la milonga porque dicen que nadie las saca a bailar. No está bueno que pasen esas cosas”, remató.

Ph Facebook Subleva Tango

Trabajar desde el cuerpo y la palabra

En el marco de lo anterior, Subleva Tango se instala en Rosario como una posibilidad para desarrollar al género desde una nueva perspectiva, respetando una mirada mucho más plural y que cuadre con las exigencias de igualdad de un movimiento feminista que avanza tanto en conquistas como en adeptxs. Para ello, “la organización apunta a trabajar tanto desde la palabra, como desde el cuerpo en movimiento”. Se reúnen, generan propuestas lúdicas y las llevan a cabo en la Milonga del Deseo: un evento mensual que pretende contribuir a la deconstrucción de las prácticas imperantes opresivas y de tipo heteronormativo en el ambiente tanguero; según describen las sublevadas.

“Tratamos de plantear iniciativas lúdicas con consignas que rompan con los códigos que son opresivos en la milonga y proponemos un espacio donde las orientaciones sexuales son diversas, cosa que no sucede en las milongas tradicionales. En la Milonga del Deseo podemos ver a dos mujeres bailando, sin que se las mire con recelo”, explicó Otero y agregó: “Buscamos romper estereotipos y apelamos a que en las clases, pedagógicamente, siempre se piense en las dos personas, que los dos puedan proponer, que los dos se sensibilicen y activen la escucha mutua. Se trata un poco de desdibujar la creencia de que en el tango una persona comanda y la otra acata; por el contrario buscamos que los bailarines puedan dialogar creando una experiencia de intercambio y de disfrute para todos los que participan”.

Con relación a la palabra, la música y el peso de algunas letras, la entrevistada destacó la importancia de convocar a grupos con un pensamiento afín al del movimiento: “Pensamos la artística desde ese lugar. Las personas o grupos que se ofrecen y quieren participar en la milonga, tienen que proponer un contenido que sea específico de lo que a nosotras nos convoca”. La bailarina contó además que suelen proponer el uso instrumental de canciones cuya letra tenga contenido misógino de modo que la música sea reinterpretada: “Es una misión que debemos tener los artistas, analizar el contenido, porque a veces -pasa incluso con la música actual- si no te detenés a observar los que está exponiendo la letra, no te das cuenta de lo que está diciendo que puede ser gravísimo”.  

Ph Facebook Subleva Tango

Proponer sin destruir

Es en este punto dónde surge un interrogante imposible de esquivar, porque ¿cómo lograr cambios estructurales sin atentar contra la esencia del tango? “Nosotras creemos que no podemos ser juezas artísticas, si no estaríamos cayendo en una cuestión de prohibición, de censura, y no es ahí por donde queremos ir. Pero sí consideramos que como artistas tenemos una responsabilidad social para no generar un arte hueco, porque el tango de hecho nunca lo fue. En sí, es hijo de una historia y de un contexto, nació a finales de 1800, entonces no se le puede pedir que sus letras tengan la visión del mundo que tenemos hoy en día. No se lo puede descontextualizar. Tomar una obra que tiene más de cien años y juzgarla con la cosmovisión actual sería muy injusto, pero sí tenemos la responsabilidad como artistas, de ser coherentes con lo que sentimos, con lo que pensamos y con las nuevas corporalidades que existen hoy”.

Las palabras de Inés fueron contundentes y expusieron lo importante que es para un artista, elegir dentro de la práctica aquello que le hace bien, que lx hace vibrar y la imperiosa necesidad de avanzar en este momento de la historia. No obstante, indicó que el camino es arduo y todavía queda mucho por andar: “Es una militancia que hacemos con mucho amor, pero la realidad es que se hace lo que se puede y entendemos que tenemos acciones acotadas. Nosotras somos autogestionadas, no tenemos ningún aval político-estatal, todo lo generamos a partir de iniciativas propias trabajando como un cuerpo colectivo y cooperativo. En un contexto de intolerancia donde mucha gente se puede sentir ofendida o atacada, quiero revalorizar el trabajo en equipo. Estar en un ensayo y que tu compañera te tenga a tu bebé ayuda para que todo sea más liviano”, explicó la representante.

Las chicas de Subleva Tango participaron activamente de las actividades organizadas por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con una performance compartida en dicha fecha en el Galpón 17 de la Municipalidad. El lunes 9 marcharon y movilizaron en el marco del paro internacional, acompañando esto a una agenda cargada de presentación a las que llaman a sumarse. “Invitamos a quien quiera venir a charlar con nosotras, a contarnos sus situaciones y vivencias en las milongas. Las mujeres atravesamos tiempos de encuentro y reflexión que debemos aprovechar”, culminó.

Subleva Tango está conformado por: Mariana Castaño, Gisela Basaldella, Gisela Ratti, Natalia Mazza, Vera Dragicevic e Inés Otero. Para consultar nuevas fechas de la Milonga del Deseo y conocer más de este movimiento se puede visitar su perfil de Facebook: https://www.facebook.com/Subleva-Tango-199387503975470/

Melisa Morini

Licenciada en Periodismo en Universidad Nacional de Rosario.