Soy Rocío, la vida de una adolescente trans que lucha por sus derechos

Soy Rocío, la vida de una adolescente trans que lucha por sus derechos

Este viernes fue presentado en el bar El Cairo el documental Soy Rocío, sobre la vida de la joven trans Rocío Hernández. En el marco de los protocolos sanitarios establecidos por el Covid-19, las imágenes se difundieron a un grupo reducido de invitadxs y trabajadorxs de prensa. Luego, su estreno para el público en general será mediante las plataformas Cine.ar y elcairocinepublico.gob.ar, con fecha a confirmar.

Rocío es una joven trans de Rosario que de niña enfrentó y sufrió los mandatos sociales patriarcales y decidió contar su historia para acompañar a aquellas que hoy corren la misma suerte. Rocío luchó toda su adolescencia para que le reconozcan su derecho a ser quién es, una mujer decidida a romper con las cadenas que la oprimían a una identidad que no la representaba.

“En memoria de Lohana Berkins, Diana Sacayán, Nadia Echazú y todas las travestis, transexuales y transgénero”, así comienza la proyección que cuenta con la participación de mujeres trans de la ciudad, como Ayelén Beker y Bárbara Perea. También, puede escucharse la palabra de dos personas que acompañaron a Rocío en los primeros años de secundaria, Sebastián Danelón y Graciela Roccia, preceptor y ex directora de la escuela San Antonio.

“Lograron contar lo que realmente viví en una película. Verse en una pantalla a sí misma es raro, pero acepté hacer este documental exponiendo mi vida a gente que no conozco porque lo que más quería era transmitirle a niñxs y adolescentes estos temas¨, comentó Rocío en diálogo con Reveladas.

Y agregó: “Los documentales que yo había visto de la comunidad no hablaban tanto de las escuelas, sobre todo de las católicas privadas. La mayoría son de mujeres grandes, no adolescentes”.

La historia de Rocío llega a la pantalla de la mano de lxs directores Julia Derbule y Mauricio Fernández, productores de Indigidocs y Miau.media. “Actualmente, estamos acostumbrados a videos de un minuto, rápidos e invasivos de imágenes. El documental puede quedar como de años pasados, pero intentamos mantenerlo vivo y usarlo como herramienta para contar historias que son fuertes y, en especial, que tengan que ver con la vulneración a los derechos humanos”, explicó la directora.

Pese a la escasez de espectadores a causa de los protocolos, Derbule comentó que después de la función obtuvo las primeras repercusiones: “Se acercaron varias personas a decirnos que vinieron a tomar un café, se encontraron con el documental y les encantó. Una psicóloga se acercó a hablarnos sobre un caso que no sabía cómo tratar al no ser especialista en género, nos pidió la recomendación de un profesional y se lo dimos”.

El proyecto surgió de una investigación realizada por la periodista y docente Berenice Bruno que conoció a la joven cuando se encontraba en el centro de estudiantes dentro del Área de Identidad de Género. “Fui a hacer una nota, por otro motivo, y conocí a Rocío. Le hice una entrevista sobre su vida y le propuse a Julia hacer un documental sobre su historia¨, explicó la periodista.

“Con el documental queríamos contar todo lo que tuvo que atravesar, desde su infancia hasta la actualidad. Además, mencionar a la gente que la contuvo y le dio herramientas para empoderarse”, concluyó.   

Ph: María Florencia Carrera


Reveladas

Reveladas