¿Qué pasa con la igualdad de género en los medios comerciales?

¿Qué pasa con la igualdad de género en los medios comerciales?

La semana pasada se cumplió el sexto aniversario de #NiUnaMenos, una fecha bisagra en la historia de los feminismos de nuestro país, que tuvo sus réplicas a lo largo de Latinoamérica y el mundo. Hoy, en el día de lxs periodistas, hacemos un diagnóstico sobre la situación de mujeres y diversidades en los medios de comunicación comerciales, las conquistas y desafíos en las plataformas que construyen la hegemonía del sentido común en la sociedad.

Apenas unos meses antes de aquella primera marcha, Lía Basso fue víctima de un intento de femicidio. El 21 de marzo de 2015 recibió tres disparos, logró escapar del departamento y pedir ayuda, su entonces pareja, Diego Rodríguez, se suicidó. Sin embargo, la violencia contra Lía no terminó ahí. Al día siguiente, el medio más importante de Santa Fe publicó una nota en donde se la violentaba aún más, a partir de la reproducción de una serie de estereotipos sexistas que negaban el intento de femicidio, y hablaban de una pelea previa, como desencadenante, hecho que ella desmintió. Tras no conseguir una fe de erratas, le inició un juicio por daños y perjuicios, violencia simbólica y psicológica en modalidad mediática a La Capital. El juicio fue pionero a nivel nacional en utilizar la Ley 26.485, de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, para con un medio de comunicación, en el cual quién demandaba era la misma persona que se vio afectada por la noticia. Lía comenzó su lucha por conseguir una reparación, que incluía que todo el diario reciba capacitación en violencias de géneros. El tratamiento que se le dio a su historia, como en muchas otras coberturas periodísticas, era y es común en los principales medios de comunicación comerciales.

Luego de seis años, con conquistas en materias de leyes y derechos, nos preguntamos qué sucede en los medios de comunicación de alcance masivo, entendiendo su rol en la construcción y reproducción de imaginarios sociales. Como así también, las condiciones del llamado techo de cristal, es decir aquella barrera invisible que obstaculiza el ascenso laboral de mujeres y disidencias.

Una de las principales herramientas para conocer qué sucede en los medios de comunicación en materia de género y medición de las desigualdades es el Proyecto del Monitoreo Global de Medios (GMMP), que se realiza cada cinco años. El último relevamiento tuvo lugar en septiembre 2020, al cumplirse veinticinco años de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, que fijó el compromiso de los Estados a adoptar acciones para eliminar de los medios estereotipos de género que impidan que mujeres lleguen a los lugares de ejercicio del poder, así como también para que dejen de difundir mensajes degradantes que refuerce los roles tradicionales que atentan contra los derechos humanos.

Según el informe preliminar difundido el último monitoreo, “los últimos cinco años han visto pequeños cambios incrementales hacia la paridad en asuntos y fuentes, particularmente en las noticias de radio, al mismo tiempo, el ritmo del cambio es tan lento que se podría hablar de un estancamiento. Sin embargo, ha habido un progreso significativo hacia el equilibrio de historias reportadas por mujeres y hombres en radio, televisión y gráfica; actualmente el 48 por ciento de las noticias televisadas son reportadas por mujeres”.

Un dato a remarcar es que el tema Covid-19 fue incluido en este nuevo monitoreo. En ese marco, 1 de cada 3 expertxs médicxs que aparecieron en la televisión para hablar sobre el tema eran mujeres, dato que se vincula con que “en el mundo físico las mujeres constituyen la mayoría de las trabajadoras de salud, pero están subrepresentadas en trabajos altamente calificados”.

Por otro lado, se observa un avance hacia una mayor equidad en historias reportadas por mujeres y hombres en radio, televisión y gráfica, siendo que alrededor del 48 por ciento de las noticias televisadas son reportadas por mujeres. En lo que respecta a los portales digitales, las mujeres son incluidas en el 23 por ciento de las noticias, mientras que el 18 por ciento de las publicaciones son redactadas por ellas.

En síntesis, el Monitoreo hace un balance del estudio, en el cual remarca que continúan los desafíos para lograr la igualdad de los derechos de las mujeres y de la comunicación, aunque hay mejores condiciones para reducir la brecha de género en los medios. Sandra López, coordinadora regional de América Latina del GMMP concluye “los resultados afirman los esfuerzos de múltiples acciones globales, regionales y locales para influir en los mensajes de los medios como un elemento clave en el avance de la igualdad”. No obstante, el mismo relevamiento manifiesta que persiste la exclusión de voces ya marginadas, pensemos en las disidencias, en su escaso protagonismo en las noticias, o al frente de las mismas. Se espera que los resultados finales de un panorama más detallado de los roles de los pueblos indígenas, las personas LGTTTBIQ+, los grupos racializados y las personas ancianas en las historias publicadas en el día mundial de monitoreo.

Tomando como referencia la reflexión de Sandra, a nivel local podemos mencionar la propuesta elaborada por el Área de Género y Sexualidades y la Coordinación de Comunicación y Medios de la Universidad Nacional de Rosario junto con el Sindicato de Prensa. Se trata del Programa de Formación con Perspectiva de Género para Medios de Comunicación, una capacitación integral para trabajadorxs de los medios de comunicación locales comerciales, y las áreas de comunicación de la UNR. Su propósito es generar instancias de sensibilización para que lxs trabajadorxs de prensa tengan herramientas que garanticen los derechos de mujeres y diversidades, promoviendo la perspectiva de género en las políticas comunicativas, desde contenidos inclusivos y no sexistas hasta el desarrollo de ambientes laborales y de formación libre de violencias.

Vale mencionar que el programa de formación de la UNR fue realizado por periodistas del diario La Capital, sin la presencia de personal con cargos de jerarquía. A la par, Lía espera un nuevo fallo que contemple su pedido de que el medio capacite a todo personal y publique una nota sobre violencia mediática. Hacer extensiva la Ley Micaela a los medios de comunicación puede ser una herramienta significativa, así como urge la aprobación de la Ley de Equidad de Medios que espera su sanción en el Congreso nacional, y sin dudas es materia pendiente el reconocimiento, fomento y desarrollo de políticas destinadas a los medios autogestivos, populares, comunitarios pilares en la construcción y fortalecimiento de una sociedad más democrática. Por más periodismo feminista y con trabajo digno.

Por Lucía Marisol Cerdán. (@lu.marisol)

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