Puericultoras para todxs

Puericultoras para todxs

La Semana Mundial de la Lactancia Materna fue oficialmente instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto a UNICEF en el año 1992. Se celebra entre el 1 y el 7 de agosto y es el movimiento social más extendido en defensa de este derecho. Este año, y bajo el lema Proteger la Lactancia Materna: una responsabilidad compartida, la invitación a visualizar la importancia del entorno para que se garantice su ejecución está más que hecha.

Con el intervencionismo médico intensificado durante este último tiempo bajo la excusa de la pandemia, las leyes y derechos conquistados dieron un paso (o varios) en retroceso. La falta de tiempos, de paciencia y de respeto por las subjetividades a raíz de las exigencias inmersas en la cultura del “todo ya” posmodernista, se posicionan por sobre el derecho a decidir. Una vez más.

Teniendo como núcleo a la díada bebx-madre, el entorno se vuelve esencial para garantizar que la lactancia realmente funcione. Lejos de los prejuicios y los mandatos del paradigma médico-hegemónico junto con el mercado, el conocimiento y la información resultan pilares fundamentales para comprender, acompañar y sostener.

En tal sentido, la puericultura -que, etimológicamente, refiere a la crianza y cuidado del niño durante los primeros años de la infancia-, busca acompañar y sostener a la díada y su familia, tejiendo redes de contención y promoviendo la creación de derechos que incluyen distintas alternativas a la vorágine sociocultural impuesta por el sistema capitalista que requiere rápidamente a la madre o persona gestante reinsertada en la producción. Con esta exigencia, vienen anuladas, en gran parte, las distintas opciones para que la lactancia se prolongue, sin siquiera llegar, en la inmensa mayoría, al período mínimo de los seis primeros meses de vida de la persona, tal como recomienda la OMS.

A su vez, en el mundo de la puericultura y su relación con el sistema de salud, se generan distintas fallas y, la principal, es la falta de reconocimiento de este rol a nivel profesional. “Nunca hemos tenido, a pesar de contar con décadas de ejercicio, una integración en los equipos de salud públicos, por una cuestión de matriculación que no termina de regularizarse en nuestro país”, contó a Reveladas la puericultora rosarina Magalí Rey.

Por otra parte, la falta de formación e información sobre estas temáticas por parte de profesionales de la salud que tienen contacto directo con la díada, también resulta entorpecedora. “Sucede que no han sido formados en lactancia en sus carreras de base. Entonces hay protocolos e indicaciones médicas que atentan contra el establecimiento y sostenimiento de la lactancia”, añadió la especialista.

Puericultura y lactancia en clave feminista

“Cuando se está en una situación de tanta vulnerabilidad rodeada de miradas intervencionistas, donde la palabra médico-hegemónica tiene mucha relevancia, la voz de las mujeres y personas gestantes no es escuchada”, destacó la concejala de la ciudad por el partido Iniciativa Popular, Fernanda Gigliani, quien, desde su rol, ha impulsado distintos proyectos municipales en relación a esta temática.

Las luchas feministas vuelven a unirse en un abrazo sororo para visibilizar. A partir de los distintos reclamos sobre la concepción del propio cuerpo en tanto sujeto a las decisiones personales, el paradigma médico-hegemónico comenzó a trastabillar, dejando entrever las distintas falencias que imprimen violencias obstétricas (enmarcadas en violencia de género) que abarcan situaciones incluso posteriores al nacimiento, como es la lactancia.

Sobre la importancia de impartir una cultura más amable con estos procesos, y haciendo foco en la repercusión de los mismos por sobre las infancias, Rey sostuvo: “Los primeros dos años de vida remiten a un período crítico muy importante en la constitución de la persona en todos los niveles y estructuras. Los sistemas están en pleno desarrollo y todo lo que suceda alrededor de esos procesos tendrá un impacto importantísimo en el desarrollo, en la salud, en lo emocional, en lo psicológico, en el comportamiento, la inmunología y todo lo que tenga que ver con ese individuo”.

Allí mismo, la lactancia humana, la leche humana, adquiere un rol fundante: “Es, a diferencia de cualquier producto de alimentación que se ofrezca como sustituto, un tejido vivo. Realmente es insustituible porque está provisto de manera natural para nuestra especie. Además, disciplinas científicas como la microbiología, la epigenética o las neurociencias, evidencian lo que significa la composición de la leche humana y cómo se va adecuando a las distintas necesidades, el desarrollo y la inmunidad”.

A su vez, no sólo se trata del alimento a nivel nutricional, sino que se alimentan otras cuestiones como el contacto, la comunicación, moderándose el vínculo primario con quien gestó o tiene el pecho: “Ese vínculo primario constituye la matriz vincular para esa persona en desarrollo, para su relación consigo mismo y con las otras personas, con la sociedad”.

Informarse para decidir, ayudará a pensar con conciencia y conocimiento sobre aquellos productos sustitutos que se ofrecen desde las grandes industrias, incluso convenciendo que muchos de ellos son superadores a lo que la lactancia pudiera ofrecer; en un discurso verticalista y patriarcal que vuelve, otra vez, a intentar indicar cómo proceder ante el propio cuerpo y necesidades.

¡Regulación del ejercicio de la puericultura, ya!

Magalí Rey destacó el trabajo que se viene realizando a partir de la Asociación Civil Unión de Puericultoras Argentinas: “Se viene trabajando bastante el hecho de regularizar nuestro ejercicio con nuestras competencias y responsabilidades e injerencias. De lo contrario, hay una gran precarización de nuestra labor y no podemos garantizar un registro de puericultoras a nivel nacional para que las familias también tengan acceso”.

En tal sentido, existe el proyecto de ley que busca que, dentro de la Ley 25929 sobre Parto Humanizado, se regule el ejercicio profesional de la puericultura. Si bien se encuentra presentado, aún no fue tratado. Una de las firmantes es la diputada nacional por el Frente de Todos, Mónica Macha. Con una visión plurinacional, transfeminista y popular, la también Licenciada en Psicología, manifestó la importancia de que todo esto sea abordado desde una perspectiva feminista dentro de la salud reproductiva.

De esta forma, expresó: “Sobre la lactancia en particular, en principio se debería poder tener un acceso a la salud pública desde el respeto y la contención, pudiendo escucharse la necesidad de cada persona y, por supuesto, si hay decisión de amamantar, acompañar este proceso. Entendemos que es el mejor recurso y lugar desde una perspectiva sanitaria. Así, el vínculo con esa mamá y su hija, hijo o hije, será desde el respeto por el desarrollo y los tiempos, acompañando sin juzgar”.

Rosario y el derecho a la lactancia

En Rosario, Gigliani destaca el trabajo que, cotidianamente, se realiza en la ciudad en pos de crear una sociedad más amable con el deseo en torno a la lactancia materna.

En este sentido, se creó el Espacio Amigo de la Lactancia para el ámbito municipal, obteniendo a su vez certificación de la provincia que lo registró como espacio. “Nos están llamando desde distintos lugares para replicarlo porque fue el primero en el país biointervenido: cuenta con iluminación particular, asientos cómodos, un frigobar para quien debe almacenar su leche”, le comentó a Reveladas. Sobre el mismo, buscan la ampliación de su alcance, posibilitando que sea utilizado por quien lo necesite, indistintamente si trabaja en el Concejo o no.

Junto a Magalí Rey, la edila remarcó que se encuentran buscando la forma en que se reconozca el rol de las puericultoras en el sistema de salud, a la vez que se reunieron junto a Franco Bartolacci, actual rector de la Universidad Nacional de Rosario, con la finalidad de crear una carrera o diplomatura en Puericultura y Crianza.

Mientras se aguarda por dicha situación, desde el Concejo y previo al advenimiento de la pandemia, se aprobó y reglamentó una ordenanza para un cuso de formación en la temática. A raíz del confinamiento, la situación se vio frenada, pero con vías a reactivarse prontamente.

Una responsabilidad compartida

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2021 es claro. Familia, sistema de salud y sociedad íntegra deben estar informadas y capacitadas para garantizar este derecho. De este modo, las acciones que se vienen realizando se ven reforzadas durante esta semana, intensificándose la visibilización de las problemáticas ligadas a la negación del derecho a una lactancia materna segura.

“Hay que ver cómo, colectivamente y con acciones positivas concretas, empezamos a pensar que el sostener la lactancia es una tarea colectiva, y hay que conquistar los espacios. La mayoría de las mujeres que retorna de sus licencias, termina extrayéndose leche en un baño o en su propia oficina de forma incómoda y poco higiénica”, remarcó Giglione.

Todo ello se engloba dentro de la violencia por motivos de género, tal como indicó Macha: “También es un modo de violencia hacia esas niñeces que están comenzando a dar sus primeros pasos. Se debe ubicar el momento de embarazo, nacimiento y puerperio como un momento fundacional para la persona que va a parir, para quien nace y para el entorno familiar. Debemos buscar, conscientes y con mucha responsabilidad, cuál es el lugar que, como sociedad, vamos a generar y dar para las familias de nuestro territorio”.

A partir de la creación de la Red Interdisciplinaria de Salud Perinatal de la que Rey forma parte y comparte espacio con profesionales de distintas disciplinas, se realizará una acción dirigida a los actores de salud. “Vamos a estar trabajando con profesionales de la salud para capacitar, orientar y tratar de llevar información e incorporarla a nuestra praxis”, indicó.

De esta manera, se continuará luchando contra la medicalización de rutina, buscando el respeto por los tiempos fisiológicos y psicológicos de la díada para no recurrir a intervenciones innecesarias. “Los usuarios y usuarias deben tener una buena preparación prenatal, tener respuestas en los sectores de salud, y contar con legislaciones que apoyen el sistema de la lactancia todo el tiempo que se desee. Hay todo un trabajo integral que hacer”, concluyó la puericultora.

Una vieja lucha que ve, entre abrazos simbólicos, una pequeña esperanza de transformarlo todo. Hacia una nueva cultura, una puericultura, que ponga como eje central las necesidades de las niñeces y el deseo genuino de quien pretenda amamantar, con el sostén requerido desde todas las aristas y sistemas que envuelven a esa díada. La lactancia será deseada y sostenida, o no será.

Vicky Rotemberg

Vicky Rotemberg

Lic. en Psicología (MP7171) y Periodista.