Nos sigue faltando Tehuel

Nos sigue faltando Tehuel

Columna de la Colectiva de Abogadas Translesbofeministas de Rosario

Mayo de 2017. Santiago Cancinos sale de su casa para ir a clases y no vuelve nunca más.

Junio de  2021. Se encuentra el cuerpo de Santiago, muy cerca de donde se lo vio por última vez. 

¿Te enteraste en el 2017 de la desaparición de Santiago? ¿Cómo puede ser que no nos importe que un pibe desaparezca? ¿Cómo puede ser que un pibe trans de 14 años desaparezca en democracia? ¿Cómo puede ser que en nuestro país desde el año 2012 tenemos Ley de Identidad de Género y aún hoy no se la respeta? Si, Santiago era un pibe trans de 14 años y durante su búsqueda no se respetó su identidad trans. ¿Cómo puede ser que no se hayan hecho todos los esfuerzos necesarios para encontrar a Santiago antes? El desconsuelo es enorme y la indignación ante la falta de justicia y la negligencia también

¿Cuánto importan las vidas trans en nuestro país? 

Lamentablemente vemos esta historia repetirse. Ayer fue Santiago, hoy es Tehuel de la Torre. Tehuel también es un pibe trans, de tan solo 21 años, cuya transición en  identidad de género impactó en su vida y marcó su destino. Las vidas de las personas trans siguen siendo casi imposibles, las puertas se cierran con facilidad cuando aparecen sus verdaderas identidades y la voluntad de vivir sus vidas como lo sienten y lo desean. El amor desaparece, hasta el amor familiar muchas veces desaparece, esas personas que se suponen te tienen que amar incondicionalmente no logran entenderte o aceptarte. Tehuel tuvo que pasar por muchas de estas cosas pero también estuvo rodeado de amor. Su novia, Luciana, era todo para él. Su proyecto de vida era vivir junto a ella y el hijo de su pareja, a quién Tehuel amaba como propio. Comprar un terreno, construir un hogar y ser feliz. Como todes, Tehuel buscaba tan sólo felicidad. Pero era muy difícil.

Para las personas trans tener un trabajo estable y digno es prácticamente inalcansable, sufren discriminación y para sobrevivir a la pobreza, para poder tener un plato de comida y cumplir sus sueños se ven expuestas a situaciones de extremo peligro e inseguridad. Por ello el cupo laboral travesti trans es urgente y es necesario. Tehuel sentía la responsabilidad de llevar el mango a su casa para poder darle de comer a Luciana y a su hije. Hacía de todo por el mango. Vendía comida, iba a marchas de la cooperativa MTS a cambio de unos pesos y siempre estaba buscando alguna changa. En esa cooperativa conoció a Luis Ramos, en el año 2019. Luis es la persona que le prometió un laburo a Tehuel. Es también la persona, que junto a Oscar Montes, lo vio por última vez. La foto de Tehuel, Luis y Oscar juntos ese 11 de marzo aproximadamente a las 20hs, lo muestra a Tehuel tapándose la cara, con su gorra y su camisa, vestido como salió de su casa. Miramos las caras de Ramos y de Montes buscando respuestas, preguntándoles e implorando que nos digan ¿Qué pasó con Tehuel? 

Su papá Andrés, lo está esperando, lo busca incansablemente, con el corazón en la mano. No descansa, ni un segundo, recorre cada esquina, busca información en la Fiscalía, pega carteles con la ayuda de pibes y pibas movilizadas, atiende cada radio que lo llama y con mucha humildad ha sido y es clave para la investigación. ¿Pueden imaginar el dolor de un padre que no sabe qué pasó con su hijo? Ese dolor es el que sentimos nosotras cada día que hablamos con Andrés. Como abogadas translesbofeministas sentíamos que algo teníamos que hacer, nos pusimos en contacto con él, ofrecimos colaborar en lo que podamos. Fue así que Andrés nos abrió su corazón, y nos designó como sus abogadas. Para la Colectiva de Abogadas Translesbofeministas fue una sorpresa y un desafío enorme, pero no dudamos un segundo en aceptar, convencidas de que desde nuestro lugar podíamos afrontar no sólo el litigio en la causa que aún se caratula búsqueda de paradero, aportando allí una visión transfeminista necesaria para encontrar a Tehuel, sino también un acompañamiento a un papá y un hermano destrozados porque no aparece. 

Muchas cosas se han dicho sobre Andrés y la forma en la que él se refiere a Tehuel. Y nos parece importante transmitir que Andres crió a Tehuel, ama a Tehuel con todo su corazón y valora que todes respetemos su identidad trans, pero también nos pide su respeto, el respeto hacia el vínculo que Tehuel tenía con él, con su hermana y con su hermano. El reconocimiento de las identidades trans por sus familias es un proceso difícil y largo, Tehuel estaba en medio de ese proceso. ¿Quiénes somos nosotras para juzgar los vínculos de Tehuel y la forma en que decidía sostenerlos? ¿Quiénes somos nosotras para avasallar esa intimidad? ¿Quiénes somos nosotras para cuestionar, en este momento de tanto dolor, a un padre desesperado? Andrés nos respeta y lo mínimo que podemos hacer por él es también respetarlo. 

Pasan los días y los meses,  y en este país hay un pibe trans que sigue desaparecido. Nuevamente en democracia. A los medios hegemónicos de comunicación parece no importarle, es evidente el cissexismo, ese es el mensaje que se transmite. Las vidas trans no importan, las vidas trans valen menos. 

No queremos ver repetida la historia completa de Santiago con la de Tehuel. Deseamos que Tehuel aparezca y que aparezca con vida, pero para eso hace falta hacer mucho más de lo que se hizo. Hace falta que el Estado no descanse un segundo y destine todas sus fuerzas, energías y recursos a esta investigación. Una de las propuestas que hicimos fue que se amplíen los equipos de investigación instando a que el MPA de Santa Fe y todos los ámbitos con experiencia en investigaciones complejas presten colaboración, analizando todo lo recabado hasta el momento y profundizando las líneas de investigación.

En investigaciones como ésta no sólo es necesario que se respete la identidad de género de Tehuel sino que además hace falta comprender que la trayectoria de vida de Tehuel no es igual a la de cualquier persona cisgénero y que las dificultades y pautas de relacionamiento de las identidades trans masculinas deben ser tenidas en cuenta por que pueden brindar mucha información.

En la lectura del expediente completo no se observa una línea de investigación clara, y eso en esta instancia es preocupante. Aparecen testimonios de todo tipo sin ningún hilo conductor, y muchas cuestiones que pretenden desviar los ejes de la investigación sin mucho sustento, como, por ejemplo, una supuesta fiesta clandestina en donde se dice “estuvo Tehuel”. 

Montes y Ramos mintieron. Esa mentira se hace insostenible cuando aparece la foto de los 3 juntos tomada ese mismo jueves 11 de marzo. En la casa de Ramos donde se encuentran las pruebas más importantes hasta el momento, pedazos de la campera de Tehuel incinerados, el celular roto y restos de sangre, que aún no se saben a quién pertenecen.

Fue el propio Andrés, padre de Tehuel, quien le imploró al juez de la causa que se adelante la fecha para la extracción de sangre, porque inicialmente se había fijado para el mes de noviembre. Sí, leyeron bien: noviembre.

La aparición de Tehuel no puede esperar a noviembre, una familia entera no puede esperar a noviembre. 

Queremos que Tehuel aparezca YA! Y ese debería ser el anhelo de toda la sociedad. No permitamos el silencio y la indiferencia. En 2021 hay un pibe trans desaparecido en nuestro país, en democracia. No permitamos que pasen cuatro años o más para que aparezca, como pasó con Santiago. Dijimos nunca más, comprometámonos para que ese nunca más sea una realidad.

*Por Marcela Mancini


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