Militancia en papel: editoriales feministas rosarinas

Militancia en papel: editoriales feministas rosarinas

Tres voces que narran cómo hacer de la autogestión un acto de rebeldía. Lecturas artesanales para cuestionarlo todo.

Las Martas nació en 2013 de la mano de dos amigas: Anna y Lucila. “En ese momento se duplicó el mundo. Visitamos ferias, buscamos archivos de pdf en internet, hasta que un amigo que pertenecía a la organización de la Feria del Libro Independiente y Autogestiva (F.L.I.A.) Rosario nos compartió un librito que se llamaba Manual de Autopublicación”, comienza explicando Lucila en diálogo con Reveladas acerca de cómo se materializó la idea.

Fue allí que empezaron a encuadernar los seis primeros títulos de la editorial. Lucila cuenta que fue una hermosa experiencia y que viajaron a algunos sitios llevando sus libros. Luego Anna se mudó a Humahuaca y a la iniciativa se sumó Nadia. La entrevistada considera que el proyecto es resultado de una construcción colectiva.

En cuanto al tipo de libros que ofrecen, dice: “Hay determinadas bases vinculadas con los feminismos, con un posicionamiento político anticapitalista, decolonial, anarquista, de construcciones teóricas, pero también sensibles”. Por otro lado, explica que desde el espacio consideran que les resulta de suma importancia que existan editoriales feministas porque “hay gente que piensa los feminismos, gente que los hace, gente que los lee y gente que los publica. Pero también hay mucha gente que los niega. Siguen ocurriendo femicidios, transfemicidios, travesticidos e infinitas violencias”.

Luego habla acerca de la forma en la que llevan adelante Las Martas. “Hay una apuesta por la invisibilidad en el plano de lo colectivo, es una forma de cuidado y es también un posicionamiento. Estamos hartxs de tanto individualismo, competencia y desesperación por la visibilidad”, enfatiza. Este es el motivo por el cual no suelen publicar demasiado en su Instagram, ya que se resisten a creer que el único soporte de vida sean las redes sociales. Por ende, prefieren darse a conocer a través de la presencialidad, lo cual puede traducirse en el boca en boca, en ferias o en la venta en los espacios públicos.

Finalmente, Lucila menciona que se encuentran totalmente abiertxs a personas que deseen publicar. “Tenemos un perfil bastante bajo pero una manija enorme. Nos ceban un poquito y activamos al toque”, concluye.

La Ciudad de las Mujeres tuvo su origen en 2016 cuando Victoria, quien impulsó el proyecto, se recibió del Profesorado en Letras. “Tenía que hacer algo mientras empezaba a trabajar de profe y ya sabía hacer libros porque había estado trabajando en otra editorial independiente antes”, detalla.

Sobre los libros que tienen disponibles, la entrevistada cuenta que hay de todo. Y enumera: “Hemos hecho plaquetas, tipo fanzines de poemas, pero sobre todo hacemos libros y los encuadernamos de manera artesanal con tapa dura. Son tiradas bastante exclusivas. También hemos hecho novelas, poesía y obras de teatro. La clase de libros que hemos editado nos ha llamado la atención. Son bastante disruptivos, tienen fuerza y un significado muy importante para quienes los escribieron, algo que a nosotras nos conmueve”.

En relación a la manera de trabajar Victoria dice que, a diferencia de otras editoriales, el proceso resulta más lento y, por lo tanto, más sustentable. También explica que buscan “tener una conexión con el libro y con el objeto. Con el evento en sí de publicar una obra casi como si fuese una muestra de arte”. La editorial, además, funciona como espacio cultural. A lo largo de estos años, se realizaron ferias, eventos y talleres de todo tipo. Entre ellos de crónicas, de clínica de obras, de escritura de sueños, de poesía, de diseño editorial y de software libre.

Acerca de la existencia de editoriales con perspectivas feministas, Victoria cree que es la manera en que se puede cambiar la percepción del mundo, que suele ser narrada desde un punto de vista heteropatriarcal. Sobre esto menciona: “Lo bueno del feminismo no es solamente que sirva para escribir otra historia y nombrarnos a nosotras dentro de ella, sino que además sirva para generar una apertura hacia la valoración de un montón de otras cuestiones nuevas que van a venir a partir de ahora”.

Kimi Neptune para La ciudad de las mujeres

En 2 ruedas comenzó a gestarse en 2018 a partir de encuadernaciones que se hacían con materiales reciclados. Luego tuvo un breve periodo de pausa y finalmente regresó con el inicio de la pandemia.

“La idea de gestionar una editorial fue siempre hija de un deseo nacido en la infancia. El deseo de hacer libros con las manos -con la fantasía y el juego que implica cortar papeles, leerlos, olerlos, desearlos y pegarlos- surgió de una simple pero endeble experiencia: amar la lectura. Encontrar ahí un mundo profundamente íntimo y cálido”, relata Romina Castagnola, quien está al frente del espacio.

La entrevistada cuenta que en el año en que se creó el proyecto, realizó un taller de encuadernación artesanal y editó un total de 15 títulos que consideró relevantes para una biblioteca feminista. Sobre esta primera experiencia guarda gratos recuerdos vinculados a sus clientxs.

Según detalla Romina: “Los libros que se publican están principalmente enmarcados en una perspectiva feminista, que se constituyen dentro de una epistemología revolucionaria, literatura de autoras latinoamericanas y de otras partes del mundo que son difíciles de conseguir. Filosofía existencialista, con perspectiva de género, histórica y antropología. Ahora también sumamos muchos libros de psicología”. Y agrega que la editorial cuenta con publicaciones que son difíciles de conseguir o que suelen conseguirse a precios muy elevados.

Acerca de publicaciones de escritorxs locales, comenta: “Cada vez que eligieron a la editorial para algo tan lindo como publicar su primer libro, fue una emoción inmensa. Ser parte de ese proceso siempre fue tan agradecido como apoyado”. Para cerrar, revela que la iniciativa se sostiene, principalmente, por quienes la apoyan. “Nunca me canso de agradecerles a quienes son parte de todo esto. No sólo en la militancia feminista, sino en la elección de un libro hecho a mano, de un título salido del margen. Eso es lo que hace de esto algo más grande”.

PH portada: Kimi Neptune para La ciudad de las mujeres

Milena Schilman

Milena Schilman

Estudiante de Comunicación Social (UNR) (@mileschilman)