Marinaro: “El desafío es trabajar por la autonomía económica de las mujeres y disidencias”

Marinaro: “El desafío es trabajar por la autonomía económica de las mujeres y disidencias”

Desde el 10 de diciembre de 2019 Argentina cuenta -por primera vez en la historia- con un Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad. En Santa Fe, por su parte, existe la Secretaría de Estado de Igualdad y Género que próximamente pasaría a ser Ministerio, según lo anunció el gobernador de la provincia Omar Perotti el 13 de abril pasado. María Florencia Marinaro es subsecretaria de Mujeres, Género y Diversidad y en una entrevista exclusiva con Reveladas habló sobre los proyectos que vienen desarrollado en el territorio santafesino, las políticas propias del contexto de pandemia, y proyecciones futuras. “Venimos trabajando en la implementación de la Ley Micaela, que es un desafío. En marzo del 2020, reglamentamos la ley en la provincia y la empezamos a implementar:”, señaló la funcionaria y abogada feminista.

A poco más de un año de gestión, ¿Cuál es la evaluación de las políticas desarrolladas en el marco de la pandemia?

-Cuando comenzamos la gestión, allá por el 10 de diciembre de 2019, por primera vez se creó una secretaría de Estado con rango ministerial del área de género y diversidad sexual así como también de juventudes. Absorbimos las estructuras de dos subsecretarías del Ministerio de Desarrollo Social y pasamos a ser Secretaría de Estado de Igualdad y Género. Eso significó, en principio, revisar todo lo que se había hecho durante los últimos años, sobre todo durante los últimos cuatro, y comenzar inmediatamente con la jerarquización del área, por eso siempre hablamos de la institucionalidad, es decir, de lo que significó tener una administración y un área técnica propia y no depender de la estructura de un ministerio tan grande y tan diverso como es el de Desarrollo Social.
Empezamos fuertemente con el sistema de protección integral contra las violencias: Santa Fe era -y sigue siendo- la segunda provincia con mayor cantidad de femicidios, por eso decíamos que era muy grande el desafío con estos números y creamos la Dirección de Sistema de Protección Integral Contra las Violencias, un área que trabaja específicamente con tres líneas: una guardia telefónica 24 horas para municipios, comunas y organizaciones; otra línea es la Red de Casas de Protección y Fortalecimiento para Mujeres y la tercera línea son todos los equipos de segundo nivel en atención a las violencias, porque el primer nivel funciona en municipios y comunas. También creamos un Área de Políticas de Igualdad y Diversidad Sexual y otra que es como una delegación en el norte de nuestra provincia. Esa fue una decisión política enorme porque el norte viene sufriendo desigualdades sociales y económicas estructurales respecto del centro o del sur de la provincia.
Cuando empezamos con esto se vino la pandemia y lo primero que hicimos fue declarar como servicio esencial el sistema de protección integral contra las violencias, un poco prediciendo que iba a pasar que las mujeres se encontraran obligadas o forzadas a convivir con sus agresores dentro de sus hogares, así que seguimos los lineamientos del Ministerio de Mujeres de Nación y de organismos internacionales. Nos pusimos en contacto con el poder judicial para poder realizar las gestiones de las medidas autosatisfactivas, ya sean de distancia, exclusión del hogar, via online. Se procedió así en Santa Fe y Rosario, en cuanto al resto de las localidades el trabajo fue muy artesanal y consistió en ir viendo cuáles eran los juzgados que se venían abriendo y solicitando al Poder Judicial que no todo se centre en Rosario y Santa Fe. Esto fue un trabajo muy artesanal porque nadie nunca gobernó ni convivió con una pandemia como la que estamos viviendo así que debimos empezar con el teletrabajo, con la virtualidad y una de las líneas más importantes que tuvimos fue la asistencia social con módulos alimentarios y de higiene coordinados con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia para, en principio, la población trans-travesti, para la comunidad LGBT y para algunas mujeres que estaban en situación de vulnerabilidad. Realizamos traslados interprovinciales, a otros países y todo eso gracias a la declaración de servicio esencial, además la Red de Casas de Protección siguió trabajando como habitualmente, con algunos protocolos.

-¿Se planifica darle continuidad o mejoría a algunas de estas políticas?

-Nosotras venimos trabajando en la implementación de la Ley Micaela, que es un desafío. En marzo del 2020, antes de que comience la pandemia, reglamentamos la ley en la provincia y la empezamos a implementar: lo hicimos con todos los funcionarios y funcionarias de la provincia del Poder Ejecutivo, también con más de 260 municipios y comunas y con organizaciones de la sociedad civil. La ley Micaela es una bandera, realizamos el año pasado más de 1300 talleres y esa es una gran conquista, sabemos que va a trascender la gestión. Otra línea muy fuerte fue el primer presupuesto con perspectiva de género: a partir de un acuerdo con la Agencia Francesa del Desarrollo, se financió consultoras y especialistas en preparación de presupuestos que trabajaron junto con el Ministerio de Economía y presentamos 13 programas de 8 ministerios que tienen metas físicas, es decir que se van a medir y por primera vez van a tener un impacto directo sobre las mujeres y las disidencias, lo que nos va a permitir tener los primeros números de las brechas por desigualdad. Para este año vamos a presentar 30 programas en los 14 ministerios y eso para nosotras es una política instalada que seguimos fortaleciendo. Respecto a la Red de Casas de Protección, cuando llegamos a la gestión había 13 y hoy hay 17 casas abiertas, la idea es abrir más este año para atender los 19 departamentos y que las distancias sean cortas. Al mismo tiempo, estamos implementando el programa “Acompañar” para víctimas de violencias extremas por motivos de género, transversalizando todas las políticas de diversidad sexual e inyectándolas en todas las políticas públicas; en pocos días estaremos implementando el cupo laboral trans-travesti; en calidad educativa abrimos la primera escuela, el EEMPA, para personas trans-travestis en la Argentina y de la provincia, empezamos en la ciudad de Santa Fe, donde ya son más de 30 las personas inscritas, y vamos a seguir en Rosario y en Reconquista donde también existe una gran demanda.
Por supuesto que siempre se puede mejorar. Se llevará a cabo el cambio de Secretaría de Estado a Ministerio y, si bien ya veníamos trabajando con rango ministerial, como dijo el gobernador, teníamos que explicar que era una secretaria de Estado con rango ministerial y creo que el impacto enorme que tiene la secretaría de Estado por primera vez en las políticas públicas se refleja en esta decisión del gobernador de que pase a ser ministerio que es algo en lo que no se va a poder retroceder. Si bien hay que evaluarlo, la idea es ampliar algunas áreas más en estructura política y administrativa. Nuestras líneas más fuertes como para mejorar tienen que ver con la autonomía económica y laboral de las mujeres y las disidencias que la pandemia recrudeció y este año, como anunció el gobernador el primero de mayo, esperamos poder tener el primer plan provincial de cuidados en la provincia.

“Se llevará a cabo el cambio de Secretaría de Estado a Ministerio y, si bien ya veníamos trabajando con rango ministerial, creo que el impacto enorme que tiene la Secretaría por primera vez en las políticas públicas, se refleja en esta decisión de que pase a ser ministerio, que es algo en lo que no se va a poder retroceder”.

Florencia marinaro

-Si bien algo mencionás anteriormente, ¿vienen articulando con los demás ministerios para implementar políticas públicas con perspectiva de género?

-Esa es la clave para poder decir que tenemos una sociedad mucho más igualitaria, de nada sirve tener un ministerio o una boca que trabaja solamente las políticas si no lo hace el Ministerio de Salud o el de Producción, por ejemplo. Los derechos sexuales y reproductivos, no reproductivos, los cambios de identidad, los procesos hormonales o las cirugías son materia de salud y, más allá de que hay una decisión política de tener esta mirada desde el Ministerio de Salud, es importante que nosotras articulemos. Lo mismo sucede con el Ministerio de Educación en relación a lo que les contaba del EEMPA. En el Ministerio de Seguridad existe un área de género específica, el año pasado la ley Micaela se implementó a todo el personal policial perteneciente a las estructuras jerárquicas más altas junto y este año vamos a capacitar a todos los y las policías, entonces el trabajo articulado es fundamental y el presupuesto con perspectiva de género lo viene a consolidar, sobre todo con los 30 programas que mencioné anteriormente.

¿Existen programas que están abordando la problemática de la autonomía económica de las mujeres y las disidencias actualmente?

-Hace un mes salieron los primeros créditos para mujeres y disidencias de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), una línea de créditos con una tasa bajísima lanzada junto con el Ministerio de Producción. Entregamos los primeros 30/40 la semana pasada y esa línea de créditos se va a sostener, para este año tenemos proyectado seguir ampliándola. El año pasado firmamos una Mesa Público-Comunitaria en el centro, norte y sur de la provincia, con organizaciones que en el territorio trabajan con la autonomía económica y laboral de las mujeres. Tenemos más de 90 proyectos presentados y trabajados del año pasado: textil, electricidad, construcción, productos gastronómicos; los estuvimos visitando y de hecho esa articulación se hizo con la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAl) porque a quienes tenían emprendimientos gastronómicos ASSAl les daba una credencial para manipular alimentos tras hacer el curso. Con las electricistas nuestra idea es poder reunirnos con el Centro de Formación Profesional para que las mujeres puedan tener su matrícula. Esta es una de las líneas que desarrollamos, sobre todo por los números que indican que tanto en el empleo informal o el empleo que se dice de la economía popular, la mayoría son mujeres y poder fomentar y formalizar esos procesos de generación de trabajo y recursos propios para las mujeres y las disidencias es uno de nuestros objetivos.

-Según los datos nacionales, la permanencia en los hogares aumentó los niveles de violencia de género, ¿Qué pasó puntualmente en Santa Fe?

La falta de indicadores es una problemática a nivel nacional. En nuestra provincia existía el Registro Único de situaciones de Violencia hacia las Mujeres (RUVIM) y fuimos muy críticas porque tiene un sistema de carga muy precario y no refleja las situaciones de violencia con la precisión que requiere el tema. Es por eso que hace poco firmamos un sub-convenio con Nación y vamos a tener un Sistema Integrado de Casos de Violencia de Género (SICVG) que se basa en una prueba piloto. Este sistema va a funcionar en los Centros Territoriales de Denuncia (CTD) y se va a extender a municipios, comunas y también a comisarías. Es un sistema que informáticamente es muy prolijo para poder empezar a tener los primeros números. No puedo decir hoy a partir de tantos números que hubo un incremento en la pandemia, pero creo que sí hay un crecimiento y una demanda mayor a partir de que este contexto reforzó las desigualdades estructurales y la violencia en el ámbito doméstico, sobre todo.

-Se anunció la creación de un Registro de femicidios, travesticidios y transfemicidios, ¿Cómo será ese desarrollo?

-Esto es un trabajo articulado porque el Ministerio Público de la Acusación (MPA), que es el cuerpo de fiscales y fiscalas de la provincia, todos los años saca un informe con la cantidad de mujeres muertas en contexto de violencia de género o de homicidios y lo mismo hace el Observatorio de Seguridad Pública y teníamos un registro, un Observatorio que existía antes en la subsecretaría de Género, que era con un excel con datos tomados de los diarios. Todos estos meses estuvimos trabajando para triangular la información y vamos a tener este Registro donde va a haber información judicial de todos los expedientes de los fiscales y fiscalas que llevan a cabo las causas, también de todas las fuentes que alimentan el Ministerio de Seguridad y de otras fuentes aportadas por nosotras que tienen que ver con la ruta crítica, las vulneraciones sociales, la cantidad de hijos e hijas, si cobran la ley RENNYA o ley Brisa, es decir, todo el abordaje más integral e interdisciplinario va a estar a cargo nuestro. Además, agregamos con esta perspectiva de diversidad sexual los transfemicidios, travesticidios y crímenes por razones de género que atraviesan algunos varones gay o mujeres por su orientación sexual, así que ampliamos mucho más la mirada para poder tener esta información triangulada y seguramente en los pocos meses ya vamos a tener los primeros números.

-Con respecto a las denuncias, en el acto en el que participó el gobernador junto con la ministra Elizabeth Gómez Alcorta mencionaron que firmaron un convenio de articulación con la línea 144, ¿Que significa esa articulación?¿Cómo venía funcionando y cómo va a ser de aquí en adelante?

-Como en la mayoría de las cosas hay cuestiones muy fundacionales, esta es una, la de la línea 144, porque hay como un agujero, nosotras no teníamos conocimiento ni de la cantidad de mujeres ni de quienes llaman a la línea 144 en la provincia de Santa Fe. Por este motivo hablamos con Nación para poder tener un seguimiento de todas las mujeres o disidencias que llaman a la línea 144 y de cómo son esas derivaciones porque es una línea nacional que funciona en la Ciudad de Buenos Aires y nosotras somos las que estamos en el territorio, en la provincia, y por lo tanto quienes tenemos más articulación con las localidades.

-¿Cómo evalúan la recepción y la atención al momento de efectuar las denuncias?

-Hay mucho que mejorar, muchísimo. Sobre todo en el ámbito de las comisarías. En los Centros Territoriales de Denuncias (CTD) se viene trabajando para que sean espacios amigables en la toma de denuncias, y con las comisarías y comisarías de la mujer todavía queda mucho trabajo por hacer. Con la Ley Micaela estuvimos haciendo capacitaciones con toda la plana mayor de la policía y vamos a comenzar ahora con los departamentos del norte para todos los policías y las policías. También hay un mecanismo de toma de denuncias para que quienes tienen responsabilidades instituciones tengan la perspectiva de género que tanto decimos, la ley Micaela va orientada a ello. Con el Área de Seguridad tenemos un borrador de lo que es un modelo único de toma de denuncia por violencia de género que no es re victimizante y que queremos aplicar en toda la provincia así que estamos trabajando para poder concretarlo. Son dos cosas que van en complemento para que, en el caso de la policía y de todos los primeros lugares en los que se toma conocimiento de las situaciones de violencia de género, ya sea una comisaría o una escuela, tengan las herramientas para poder abordar la situación.

“Con el Área de Seguridad tenemos un borrador de lo que es un modelo único de toma de denuncia por violencia de género que no es re victimizante y que queremos aplicar en toda la provincia así que estamos trabajando para poder concretarlo”

Florencia marinaro.

En cuanto a las políticas destinadas específicamente a la prevención, ¿vienen desarrollando alguna?

-La ley Micaela es una y creo que es la más importante. Después tenemos una línea de Fortalecimiento de Políticas de Igualdad donde trabajamos con instituciones que requieren conocer sobre los temas que tengan que ver con las mujeres y disidencias. Allí trabajamos con el Instituto de Seguridad Pública (ISeP) que es el centro para ingreso a la policía, con la Agencia de Prevención del Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones (APRECOD), con instituciones que tienen trabajo con mujeres, estamos trabajando en esta área de políticas de igualdad con estos encuentros y también reforzando la línea de comunicación, ya sea en nuestras redes o en las redes institucionales.

¿En qué consisten los Puntos Violetas y cómo se viene organizando la articulación territorial?

-Los Puntos Violetas son un programa dentro del Plan Incluir que es un plan del Gobierno de la provincia que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas de las localidades con obras que tengan impacto en lo social y puedan ir rompiendo con brechas de desigualdades económicas y sociales. En ese sentido el Plan Incluir lo que hace es ir dándole participación a todos los ministerios del ejecutivo provincial, a nosotras se nos ocurrió implementar estos Puntos Violetas que integran una de las líneas encargadas de la territorialización de las políticas de género y diversidad y estamos trabajando en ello. Los puntos estarán localizados en 40 lugares que denominamos micro regiones, van a estar construidos en determinadas ciudades o comunas y van a trabajar con las localidades cercanas. La idea es que haya un espacio de encuentro, ya sea para talleres, formación profesional, formación en Ley Micaela o encuentros de organizaciones, que todo lo que tenga que ver con las mujeres y las disidencias suceda allí. Es un espacio que también esperamos que cuente con un equipo interdisciplinario para abordar las diversas situaciones que se puedan presentar, no reemplaza a las áreas locales ni es una dependencia de la Secretaría sino que son espacios para la igualdad, así le pusimos. Uno de los puntos es el de Gregoria Pérez de Denis que va a trabajar con las tres localidades chiquitas que están alrededor de ella, para determinar dónde estarán los puntos tomamos distintos criterios que son la cercanía, la cantidad poblacional, las distancias, si hay una presidenta o intendenta mujer, cual es el nivel de institucionalidad que tiene esa localidad. Este año tenemos idea de presentar más para construcción.

¿Qué políticas vienen desarrollando en torno a las demandas concretas de la población travesti-trans?

-Tenemos en la línea de educación este espacio para la terminalidad educativa secundaria que es no excluyente, es para personas travesti-trans y disidencias que se encuentra en la ciudad de Santa Fe y que vamos a abrir también en Rosario. Específicamente para la población trans-travesti hay un área de acompañamiento a diversidades sexuales donde trabajan equipos interdisciplinarios junto con las personas directamente o sino con municipios y comunas y allí se hacen abordajes interdisciplinarios, ya sea para la cuestión social o laboral. También estamos a pocos días de implementar el cupo laboral trans-travesti y nosotras siempre decimos que en todas las políticas que tengan que ver con la secretaria de Estado de Igualdad y Género están incluidas las disidencias y, sobre todo, las personas trans-travesti. En este sentido hay una articulación muy grande con el área de salud con respecto a los procesos de hormonización y la idea también es poder fortalecer la autonomía laboral y fomentar el cupo laboral en el sector privado. A su vez, estamos haciendo un relevamiento de los cupos a nivel municipal y comunal para seguir el proceso de su implementación y sugerir a quienes no lo tengan que lo vayan incorporando

*Por Cecilia Malasechevarría (Tw @0josdepapel3)

Ph Archivo de la Subsecretaría de Mujeres, Género y Diversidad.


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