Periodismo popular y feminista

Violencias

Machismo.com: violencia en internet

La violencia machista atraviesa todos los ámbitos de sociabilidad de las mujeres e identidades feminizadas, y las redes sociales no escapan a esta situación. Con el objetivo de visualizar al mundo digital como un espacio más donde se sufre violencia de género, integrantes del Observatorio MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) presentaron días atrás los resultados del Informe de Violencia Online contra Mujeres e Identidades Femenizadas. Números que deberán ser tenidos en cuenta para prevenir y sancionar situaciones, que por sus propias características, son muy difíciles de abordar.

En ese sentido, integrantes de la organización explicaron que dicha violencia -al estar mediada por las pantallas- tiene características particulares: los efectos son repetitivos y prolongados, hay mayor sentimiento de impotencia de la víctima al no lograr identificar a su agresor, las agresiones se realizan con inmediatez y se genera una situación altamente invasiva ya que la víctima no puede “esconderse”.

“Trabajamos con encuestas realizadas a mujeres e identidades feminizadas de 15 a 49 años, porque entendemos que son la franja que más accede a las redes como lugares de socialización, de 16 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Nos abocamos a tres tipos de violencia digital: el acoso sexual virtual; la difusión de imágenes o pornografía sin consentimiento de alguna de las partes con la intención de humillar y después el grooming, es decir, el delito que comprende las acciones realizadas por adultos para ganarse la confianza de menores y obtener contenido sexual o incluso lograr un encuentro”, sostuvo Sofia Botto, coordinadora de Mumalá Rosario.

Principales resultados

Entre los datos arrojados por la encuesta se destaca que “1 de cada 5 encuestadas fue amenazada públicamente por medio de las redes sociales”, y este porcentaje aumenta cuando se consulta por las amenazas anónimas. En ese marco, de los datos se desprende que las más afectadas por este tipo de situaciones son las mujeres e identidades feminizadas más jóvenes, ejemplo de esto es que el 36 por ciento de las encuestadas sostiene haber recibido insultos u ofensas, pero ese porcentaje se incrementa a 44 por ciento en la franja etaria de 15 a 19 años.

En relación a la difusión de imágenes o videos de contenido sexual sin el consentimiento, el 60 por ciento de las encuestadas recibieron contenido de este tipo y “alrededor del 10 por ciento sostiene haber sido víctima de la difusión en internet de material sexual suyo sin su consentimiento”. “Con respecto a la extorción para obtener imágenes íntimas o sextorsión, sólo el 4 por ciento declara haberlo padecido y no hay demasiadas variaciones en las edades”, sumaron.

Por otra parte, 1 de cada 2 mujeres adultas refiere que algún desconocido trato de contactarse con ellas en redes para lograr un encuentro no virtual u obtener materiales de índole sexual; en el caso de las niñas y adolescentes este número asciende a 3 de 4. En el caso específico del grooming -constituido como delito en Argentina desde 2013- 1 de 4 menores identifica que un adulto desconocido la contactó por internet e intentó verla personalmente para obtener material de índole sexual.

Cabe destacar que de las encuestadas que padecieron algún tipo de acoso virtual, sólo el 4 por ciento radicó la denuncia ante la Justicia y el 30 por ciento en la propia red social; y menos de la mitad de ambos porcentajes obtuvo una respuesta satisfactoria. En relación a las mujeres que no denunciaron, un 35 por ciento consideró que “no era una situación que revistiera importancia”, un 8 por ciento entendió que era una situación “normal” o “esperable” y 27 por ciento no denunció por falta de información.

Recomendaciones

El equipo del Observatorio de Mumalá, a partir de los resultados obtenidos, diseñó también algunas recomendaciones para prevenir e intervenir ante este tipo de violencia hacia las mujeres e identidades feminizadas.

-Diseñar herramientas de observación, conocimiento y estadísticas oficiales sobre este tipo de acoso.

-Elaborar campañas que tiendan a visibilizar el acoso virtual como una forma específica de violencia.

-Crear material para que lxs adultxs cuidadorxs puedan promover un uso responsable de las redes sociales.

-Divulgar estrategias de autoprotección en redes sociales.

-Difundir guías y protocolos para la denuncia y actuación frente a los casos de acoso virtual.

-Actualizar la legislación penal en Argentina que contemple los distintos tipos de ciberviolencia.

Como marco general para la aplicación de estas recomendaciones, se hace énfasis en la plena vigencia y profundización de la Ley de Educación Sexual Integral, como marco para prevenir este tipo de acoso y brindarle a lxs estudiantes herramientas para denunciar la violencia virtual.