La identidad como bandera de lucha

La identidad como bandera de lucha

Varones Trans y No Binaries Santa Fe es una organización que tuvo sus orígenes en el año 2017, luego de un encuentro de transmasculinidades organizado por la entonces Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual de la provincia de Santa Fe. “Fuimos menos de 20 compañeros de distintas localidades. Después de reunirnos, nos dimos cuenta de que el colectivo tenía muy poca visibilidad. No había implementación de políticas para el abordaje de situaciones, no se estaban dando las cirugías, no había información en los centros de salud ni en los hospitales. Les médiques no tenían experiencia en algunas problemáticas, había poco acceso laboral, estaba el tema de las hormonizaciones y había muy poca información acerca de las paternidades trans. Estábamos invisibilizados”, comienza enumerando a Reveladas Santiago Quizamas, presidente del espacio que actualmente tiene más de 140 integrantes.

El entrevistado hace énfasis en una de las problemáticas: la situación familiar. Y explica: “Cuando las familias no acompañaban y éramos expulsadxs de nuestros hogares, quedábamos a la buena voluntad de que no nos pasara nada. O si nos pasaba, esa situación quedaba invisibilizada porque algunxs no teníamos el cambio registral. Estas situaciones de violencia, expulsión o vulnerabilidad no se asociaban con algo que le pasaba al colectivo de varones trans”.

Fue así que comenzaron a reunirse en la comúnmente denominada “La Casita”, cuyo nombre completo es Casa LGBTI -Centro Social y Cultural para Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales- de Argentina y Santa Fe, ubicada en Córdoba 3650. Cabe recordar que este espacio creado en el 2016 fue pionero en el país. “Todos los jueves nos reuníamos y aparecía un nuevo compañero o compañerx”, recuerda Santiago.

Varones Trans y No Binaries Santa Fe, que funciona de manera autogestiva y desde 2019 cuenta con personería jurídica, tenía una sede propia pero a causa de la pandemia no pudieron seguir sosteniendo el alquiler del lugar. Si bien se encuentran presentes en diferentes localidades de la provincia, cuentan con mayor fuerza en Rosario y localidades aledañas.

Santiago cuenta que desde el espacio, previo a la pandemia y las restricciones sanitarias, participaban de charlas y capacitaciones, algunas de ellas en escuelas y facultades. También acompañaban situaciones de discriminación y a familias de personas del colectivo. Además, organizaban reuniones y fiestas para juntar fondos. Por otro lado, llevaron a cabo transpamentos, campamentos trans, que se desarrollaron durante dos años consecutivos. Allí se realizaban actividades de empoderamiento colectivo.

Por el momento, realizan sus actividades de modo virtual junto a otras organizaciones, con las que tejen redes. Quien esté interesadx en formar parte puede escribir a las redes sociales del grupo: Instagram y Facebook.

Militancia

“¿Cuáles son las causas que militamos? Todas las que amplíen derechos al colectivo travesti-trans y al feminismo”, responde Santiago con seguridad. Y enumera algunas de ellas: la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en cuerpos gestantes, el cupo laboral travesti-trans, la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) en todos los niveles educativos y con perspectiva de género y diversidad.

Sobre la IVE expresa: “Si bien fue una ley que se militó durante quince años, a partir del 2018 se comenzó a hablar de cuerpos gestantes. Eso nos ha visibilizado. Nosotrxs también abortamos, pero no figurábamos en ningún lado”.

Acerca del cupo laboral travesti-trans, detalla: “Esperamos que se pueda empezar a implementar. Si bien algunxs compañerxs entraron al Banco Nación en Buenos Aires, no se ha dado ni en Afip, ni en el Pami, ni en Anses. A nivel provincial, hace ya más de un año que está reglamentado el empleo público provincial y cerró la inscripción, pero todavía no ha ingresado ninguna persona. En quince localidades de Santa Fe se ha sancionado la ordenanza del cupo laboral travesti-trans; sin embargo hoy no hay ninguna ciudad que esté al día. La única que está más cerca es la ciudad de Santa Fe, donde quedan ingresar las personas de este año. Hay localidades en donde hace dos años que se sancionó, donde tienen que entrar una o dos personas, pero no pasa nada”.

Luego, hace hincapié en que la voluntad política le resulta casi “inexistente”, ya que considera que no es prioritario para el Estado visibilizar la diversidad. Sobre esto dice: “Solo se acuerdan del colectivo cuando hay una fecha que conmemora al colectivo LGBTIQ+. Después, en concreto, muy poco”. Sin embargo, destaca que a nivel nacional existen algunas políticas públicas que benefician a las disidencias. Y ejemplifica con un caso concreto: “La implementación del Potenciar Trabajo viene a salvarle la vida a muchxs compañerxs. Nosotrxs somos el trabajo informal, sin acceso a ninguna obra social. Dependemos de la buena voluntad de la sociedad para acceder a un montón de cosas”. 

De la ESI cuenta: “Esto es importantísimo para generar un conocimiento que hoy queda afuera. Celebramos con muchísimo agrado la Ley Micaela. Sabemos que falta un montón, que esto es un granito de arena y que vamos a necesitar de la voluntad política para que estas cosas se apliquen”.

¿Dónde está Tehuel?

El caso de Tehuel de La Torre, varón trans desaparecido en marzo de este año en la localidad de Alejandro Korn tras asistir a una entrevista laboral, es una de las causas más urgentes por las cuales la organización levanta sus banderas. “Que se sepa poco, habla de la realidad que atravesamos las personas trans. Esto de no importarle a gran parte de la Argentina. Que no garpe hablar de un compañero de 22 años que fue a buscar laburo y no se supo más nada. Es difícil porque son violencias a las que estamos expuestxs. Tratamos de acompañar a la familia y visibilizar esa lucha”, concluye Santiago.

Nos seguimos preguntando, ¿Dónde está Tehuel?

Autoconvocados por Tehuel Rosario

Milena Schilman

Milena Schilman

Estudiante de Comunicación Social (UNR) (@mileschilman)