La calle también es nuestra: un freno al acoso callejero

La calle también es nuestra: un freno al acoso callejero

Del 6 al 12 de abril se celebró la Semana Internacional contra el Acoso Callejero, destinada a visibilizar y reflexionar sobre la problemática. En nuestro país en los distintos niveles del Estado se han concretado o están en vías de aprobación proyectos para sancionar este tipo de violencia de género al que las mujeres y disidencias nos sometemos cotidianamente al transitar por la vía pública.

En ese sentido, días atrás el Senado de la Nación Argentina dictaminó a favor de la iniciativa que busca incluir en el Código Penal al acoso callejero como un delito punible, incorporando el artículo 129 bis sobre la prevención y sanción del acoso sexual en espacios públicos.

Su sanción contemplaría multas de entre 3.800 y 20.000 pesos al que “mediante gestos o palabras con connotación sexual, contacto físico o arrinconamiento, perturbare la dignidad, integridad física, psicológica o sexual de una persona, con motivo de su género”. Esta será mayor si la víctima es menor de 18 años, o si el autor fuera funcionario público o integrante de las fuerzas de seguridad.

Desde las Comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de la Banca de la Mujer, concluyeron en la unificación de dos propuestas sobre la materia, una de las cuales ya había sido tratada por Diputados, e incorporaron correcciones, lo que conlleva a devolver el expediente a Cámara Baja para revisión. La media sanción se obtuvo con 67 votos a favor y uno en contra, del senador Ernesto Martínez.

El proyecto contempla una medida obligatoria para los condenados que consiste en realizar talleres orientados a concientizar y erradicar violencias e incluye políticas de difusión y concientización en la Ley 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

La senadora nacional por la provincia de Santa Fe, María de los Ángeles Sacnun, manifestó en contacto con los medios que se trata de “una demanda que desde hace mucho tiempo el colectivo de mujeres, en general, venía trabajando y planteando”.

“Entendemos que esto tiene que ir de la mano de una deconstrucción del formato de masculinidades. Esto es una cuestión cultural, pero incorporarlo al Código Penal, convertirlo en conducta punible en Argentina, también demuestra que esto tiene que ver con cuidar la libertad de las mujeres en un ámbito que no estaba reservado a ellas, el ámbito público, la calle”, declaró la senadora. La legisladora remarcó que el 94,4 por ciento de las mujeres encuestadas, de todas las edades, han sido acosadas en la calle. El 38,2 por ciento sufrió algún tipo de acoso antes de los 13 años.

Ante esta realidad, destacó la importancia que tiene en la justicia la existencia de la perspectiva de género y aseguró que está “convencida de que ninguna jueza, fiscala o defensora tendrá algún tipo de reparo en interpretar lo que significa que perturben en su dignidad y libertad, a una mujer cuando camina por la calle, la arrinconan y le dicen cosas que no son pertinentes o impiden su libertad ambulatoria”.

En Santa Fe y Rosario

La provincia de Santa Fe, desde enero de este año, adhiere a la normativa nacional vigente. Se trata de un fragmento del artículo 6 de la Ley 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres que indica:

 “Violencia contra las mujeres en el espacio público: aquella ejercida contra las mujeres por una o más personas, en lugares públicos o de acceso público, como medios de transporte o centros comerciales, a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia y/o generen un ambiente hostil u ofensivo”.

Dentro del territorio provincial se establece que “quien hostigue mediante todo acto de naturaleza o connotación sexual será sancionado con una multa de 1 a 5 unidades jus o uno a cinco días de trabajo para la comunidad”. Cada jus equivale a 5.366,16 pesos en la actualidad.

En Rosario, a fines de marzo, este tipo de violencia fue incorporada en el proyecto del nuevo Código de Convivencia. El mismo indica multar a quienes en la vía pública “profieran insultos mediante gritos, o realicen señas, gestos o ademanes de provocación con el objeto de incitar, maltratar, acosar, turbar, intimidar, menoscabar psicológicamente o inferir agravio a cualquier persona”. También se estipula actividades comunitarias o de concientización, para quién infrinja la norma.

Otro punto a destacar del proyecto es si la acción se dirige “contra la investidura, condición sexual, buen nombre u honor del personal docente o afectados a tareas educativas, médicos o integrantes de los equipos de salud con motivo o en ocasión de los servicios y/o funciones desarrolladas”, la pena puede alcanzar hasta los 78 mil pesos.

La concejal Lorena Carbajal, impulsora de esta incorporación, en diálogo con Reveladas sostuvo que el mismo tiene “el objetivo de que se realicen actividades de promoción, difusión y sensibilización sobre estas situaciones en las que personas se ven afectadas en su integridad, dignidad y libre tránsito, a partir de actividades, conductas físicas o verbales que las denigran y limitan en el disfrute del espacio público”.

“La idea no es tener una mirada únicamente punitivista, sino que se trabaje sobre este tema, se sensibilice, se de visibilidad, porque muchas veces estas situaciones están naturalizadas y, cuando ocurren, las víctimas no tienen un canal oficial al cual dirigirse. Generalmente, terminan denunciando en las redes sociales o los medios de comunicación, exponiéndose nuevamente frente a las situaciones ya vividas”, indica Carbajal.

Para denunciar situaciones de acoso en el transporte público de Rosario llamar al 147

El acoso en números

La organización Mumalá-Mujeres de la Matria Latinoamericana ha llevado adelante encuestas de respuestas anónimas para relevar los índices de acoso callejero.

“Debido a que no había registros públicos, en 2015 realizamos la primera encuesta. A partir de ahí surgieron datos importantes, como fue la indicación de que la violencia sufrida es desde la niñez; comenzamos a sufrir acoso a partir de los 9 años. El 50 por ciento sufrió comentarios explícitos, el 100 por ciento expresó haber tomado alguna medida para sentirse más segura en la vía pública, el 47 por ciento fue seguida por un hombre en alguna ocasión, el 37 por ciento estuvo expuesta a que un hombre se desnudara o le mostrara sus partes privadas”, señaló Karina Severini, una de las integrantes de Mumalá, en entrevista con Reveladas.

“En 2019, se volvió a realizar la encuesta con casi 800 encuestados. De ahí surgieron nuevos datos. El 96 por ciento refirió haber sufrido alguna forma de acoso, el 81 por ciento manifestó sentirse muy inseguro en la vía pública, el 76 por ciento se sintió más insegura de noche por la poca iluminación y las zonas menos transitadas, el 93 por ciento evitó pasar por lugares oscuros, el 72 por ciento evitó el contacto visual con desconocidos, el 54 por ciento usa ropa que no llame la atención y el 81 por ciento toma alguna ruta alternativa para evitar cualquier situación de acoso.

También, para visibilizar la violencia que sufrimos en los espacios digitales, ese mismo año se realizó la encuesta sobre violencia online, donde el resultado fue que “el 60 por ciento de las personas encuestadas recibió algún tipo de material audiovisual con contenido sexual sin su consentimiento. En su mayoría tenían entre 15 y los 19 años”, continuó la militante feminista.

En el marco de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero, Mumalá junto a Libres y Diversas impulsaron una nueva encuesta nacional, para poder comparar con experiencias previas y actualizar los datos que tenían respecto a años anteriores.

“Entendemos que esta modalidad de violencia en los espacios públicos, como la que van surgiendo en los espacios virtuales, deben ser visibilizadas y abordadas de forma concreta desde las políticas públicas. Para las mujeres, trans, travestis y no binaries, todavía es una lucha que debemos transitar para poder habitar espacios públicos libres de acoso. Por eso queremos realizar esta encuesta que comenzó el miércoles pasado de forma online, para poder actualizar estos datos y reclamar que existan políticas públicas concretas para tener espacios libres de violencia”, cerró.

El formulario para acceder a la encuesta sobre acoso callejero puede solicitarse en las redes sociales de Mumalá.

*Por Carolina Novo

Imagen: argentina.gob.ar

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