Chiquita Machado se pone la diez y anticipa nuevos temas

Chiquita Machado se pone la diez y anticipa nuevos temas

Desde hace una década Chiquita Machado viene pisando los escenarios y se hace sentir en los cuerpos de su público. Tiene un sello propio, que entre ritmos de funk, folklore balcánico, cuarteto o cumbia, los reúne en armonía y nace el género musical que para ellas se enmarca en “lo bailable”.

El último toque fue en marzo del 2020 en el Monumento Nacional a la Bandera, que estuvo pintado de verde como el té de su último disco. “Té verde”, prometía giras por otras provincias, gira en Capital Federal, “donde se reparte el bacalao” y una fecha en Uruguay con Ayelén Beker, cantante trans de Rosario. 

En diálogo con Reveladas, las chiquitas comentan que es muy difícil sostener un proyecto grande como lo es Chiquita Machado. Tras un año y medio de no tocar, el fondo común se fue reduciendo y la posibilidad de grabar temas nuevos es lejana. Por ello, apuestan al financiamiento colectivo a través de los cafecitos; cada cafecito tiene un valor de 150 pesos. Marina, cantante de la banda, comenta que necesitan llegar a 200 cafecitos y detalla: “Vamos por la tercera parte, todavía nos queda un tirón.”

“Las canciones para grabar están listas” dice la Negra, baterista de la banda, y manifiesta que “son dos temas de Amato, que está pasando al frente como compositora”. Además, expresa que “en este año y medio nos quedamos atrás con eso. Queremos grabar, plasmarlas y tocarlas en vivo”.

“Chiquita hizo un desastre bien con Árboles, era un bolero re lindo y ahora tiene muchos climas y arreglos” declara Amato, trompetista de la banda, al compartir sobre las canciones que esperan grabar y presentar este año. Añade que “Uniplaneta es una bomba” y según la Negra, “es un tema que descoloca porque no viene del palo que supuestamente es el género, rompe un poco. Es lo que nos sucede, siempre bailable”. “Siempre vamos metiendo algo rico en lo bailable, algo que te dan ganas de bailar”, cierra Amato.

Es común que suceda entre amigas, cuando se tiene una conversación que una comience una frase y otra termine de completarla, así pasa en la entrevista. Cumplir diez años no es poca cosa. Euge, bajista de la banda, dice que Chiquita es un lugar a donde acudir y que “siempre me convoca el grupo humano, más allá de la música que podemos lograr, que es el producto final de nuestro encuentro”. A su vez, Amato reconoce que aparte de la música, entre las horas de los ensayos, los viajes y los tiempos de espera, “sin ser amigas no lo podemos hacer, te bancas todo porque reís, compartís. Yo encontré amistad”. La banda, según ellas, tiene latido propio. Viri, clarinetista del grupo, expresa que “es un espacio de resistencia y construcción colectiva”. En ese sentido, Marina agrega que crecieron juntas ya que para la mayoría, excepto Amato y la Negra, Chiquita es el primer proyecto con el cual se permitieron experimentar, aprender y reírse hasta de sus propias equivocaciones: “Chiquita es nuestra cooperativa”.

Durante el aislamiento obligatorio se vieron en videollamadas, entre melancolías y pequeñas producciones. “Si no nos juntamos hay algo que no fluye”, “Si nosotras parábamos, no volvíamos más. Estábamos prendidas fuego”, “Nuestra dinámica es distinta”, “Si falta una, se nota mucho” expresaron las chiquitas en los sentires de una temporada compleja a nivel personal y laboral. La Negra sostiene que la retroalimentación del encuentro con la banda es muy necesaria, “era una vez a la semana, tres horas con las pibas, funcionamos de esa forma. Todas estábamos tristes, fue muy duro pero seguimos.”

Desde que se conformó el grupo musical en 2011 nunca pararon. Entre videos de pantalla partida, toques con formato reducido, llegó la hora de entrevistarse entre ellas. Marina comenta que los vivos de Instagram @chiquitamachado “son una excusa para volver a movernos, incentivarnos porque lo que sucede le debe haber pasado a un montón de bandas, es que perder el movimiento hace que te desanimes, no gira la rueda, no te juntas a componer, no te juntas a ver cómo andas”. Y expresa que tenían pensado un súper show para celebrar su cumpleaños y que los vivos en IG son la manera de inyectarse de ganas, hablar de los recorridos personales con la música y “pedir una colaboración para poder grabar”.

El camino de la autogestión es complejo, hay que decidir las formas de financiar el proyecto e intentar romper con “la lógica de que te están haciendo un favor en darte un espacio para tocar.” Entre ellas recuerdan que al comienzo sacaban plata de sus bolsillos y que ni siquiera pedían plata para los viáticos hasta que una chiquita dijo “eso no lo tenemos que pagar nosotras”. Marina recuerda que era muy difícil ponerse firmes con pedir viáticos ya que el proyecto es grande, refiriéndose a que son ocho integrantes más los instrumentos. Y continúa diciendo que “ahora, sentimos que volvimos a foja cero porque siempre hubo un fondo que sostuvo los ensayos, nosotras no nos llevamos plata al bolsillo, lo recaudado siempre va a un fondo en común para bancar las grabaciones, los ensayos, el traslado y el sonido”.

La escena cultural rosarina está en crisis, es notable el cierre de los centros culturales, Amato comparte que “Rosario es muy chico y los espacios son muy pocos y cada vez menos”. A raíz de esto, Viri destaca el valor de federalizar el escenario y proponer nuevos intercambios con las bandas de la zona. “Hay que dejar de romantizar el arte. Basta, es un trabajo” sentenció Amato. Por el momento, esperan que todo comience a rodar sin que un nuevo brote o nuevas ordenanzas hagan que todo sea como tocar en el aire. 

“Se viene la choclera” por WhatsApp, Chiquita Machado tiene una fecha pendiente que se reprogramaría -crucemos los dedos- para septiembre según las condiciones sanitarias y la actividad cultural en Rosario. Mientras tanto, existe la posibilidad de brindarles apoyo con los cafecitos, enviarles mensajes de amor cuando se entrevistan en vivo por Instagram y no menos importante, poner play a su música para ensayar unas coreos. Las chiquitas dicen que para arrancar un resumen de estos diez años comienzan con estas canciones: Sola, Reina Blanca y Noche Clara.

Foto de portada: Ph Paula Sarkissian

Danisa Monte

Danisa Monte

Profesora de Comunicación Educativa, estudiante Licenciatura en Comunicación Social (UNR).