Baclini: “En las cúpulas gremiales tiene que haber representatividad de las mujeres”

Baclini: “En las cúpulas gremiales tiene que haber representatividad de las mujeres”

#MujeresSindicalistas | Las mujeres sindicalistas muchas veces no están “en la foto”, al menos en las que circulan en redes sociales y medios hegemónicos, pero sin dudas están y no desde hace poco tiempo, en el día a día de la vida gremial, son parte, se organizan, luchan y conquistan lugares de decisión y conducción, aún contra todas las barreras existentes y siempre junto a la potencia colectiva de otras mujeres y disidencias. En esta sección charlaremos con mujeres sindicalistas -de la ciudad y el país- para conocer sus historias, cómo se ensamblan sindicalismo y feminismo, cómo recuperar el poder adquisitivo de los y las laburantes, cuáles son los desafíos para la unidad y la construcción de un programa propio del movimiento de trabajadoras y trabajadores. 


Yamile Baclini es la secretaria general adjunta del Sindicato de Trabajadorxs Municipales de Rosario (STMR), le faltan pocas materias para recibirse de abogada y es una de las impulsoras de la Intersindical de Mujeres. Apenas comenzó a trabajar se afilió e inició su recorrido como delegada sindical, algo que solo dejó momentáneamente cuando decidió ser madre y que la lleva a reflexionar sobre las desigualdades para el desarrollo personal y profesional entre varones y mujeres y disidencias. En esta entrevista exclusiva remarca el papel esencial de los y las trabajadoras municipales en pandemia, asegura que el camino siempre es colectivo y enumera las principales demandas laborales en la actualidad.

¿Cómo fue tu infancia?

-Crecí en Rosario y siempre con un espíritu de lucha. Mis recuerdos sobre la escuela tienen que ver con ser una especie de delegada, de rebelarme ante lo que se considera injusto, llevar la voz colectiva, con espíritu solidario y de respeto, sobre todo en la secundaria. Cuando hablamos de igualdad de oportunidades, de derechos y de trato es porque pensamos en las mujeres y en todas las personas que están en situación de vulnerabilidad, a quienes se les cierran puertas. Hoy por suerte hay muchos sectores que están alzando la voz pidiendo dignidad e igualdad y ahí por supuesto tiene que aparecer el Estado como garante. De adulta elegí estudiar abogacía, hoy soy Procuradora, y me queda poco para alcanzar el título de abogada.

-¿Cuándo comenzó tu etapa laboral y cómo te sumaste a la militancia gremial?

-Ni bien ingresé a la Municipalidad me afilié porque siempre entendí que el sindicato es una herramienta fundamental para garantizar los derechos de trabajadores y trabajadoras, es el espacio natural de cualquier trabajador. Los gremios defienden derechos laborales, condiciones de trabajo, la dignidad, toda una construcción donde es fundamental el diálogo y el respaldo de todos los trabajadores y trabajadoras. Luego tuve la oportunidad de postularme como delegada, apoyada por mis compañeros y compañeras, ahí empecé a transitar este camino y siempre aprendiendo, más allá de las ganas, hay que formarse para saber cómo plantear los temas de cada una de las reparticiones. 

En este camino traté de conciliar la vida familiar y laboral, en un momento desistí de mi delegación al terminar mandato porque quería ser madre, y tuve el respeto de mis compañeros, quería hacer bien mi tarea, con compromiso y responsabilidad, y ello requiere tiempo y dedicación que no iba a poder cumplir. Después de un tiempo desde que nació mi hija me volví a enganchar gradualmente. Sobre ello una reflexión que hago ahora que ella tiene 9 años y miro hacia atrás, y también hablando con otras compañeras, es que las mujeres muchas veces nos encontramos en esta disyuntiva de elegir continuar con una carrera, con participar de la militancia y de otros espacios, o ser madres, y no está bueno que sea así, relegar la vida profesional por la vida familiar no debiera ser la única opción. En ese sentido, hace falta una modificación de las licencias por nacimiento que hoy siguen teniendo una mirada de que la carga de cuidado está en la maternidad, ya el Código Civil habla de un régimen de parentalidad compartido. Hemos presentado proyectos de modificación de estas licencias en el Concejo municipal porque son parte de los debates que nos debemos dar para garantizar la integración de las mujeres y que la vida familiar sea realmente una decisión y no una imposición social y normativa.

Las mujeres muchas veces nos encontramos en esta disyuntiva de elegir continuar con una carrera, con participar de la militancia y de otros espacios, o ser madres, y no está bueno que sea así, relegar la vida profesional por la vida familiar no debiera ser la única opción”

Yamile Baclini en sede Municipales Rosario – Ph Martina Haure

-¿Cómo es la participación sindical para una mujer? 

-Se ha avanzado, cuando una mujer está en un lugar de toma de decisión ese espacio cambia positivamente porque puede volcar las diferentes situaciones y problemáticas de quienes representa, es decir, si lográs que en las comisiones directivas de un gremio, un club o cualquier organización, hay máxima representación de voces, ideas y pluralidad, los lineamientos van a ser más justos y perdurables. 

En la Municipalidad la mayoría son mujeres, el último relevamiento indica un 53 por ciento de mujeres y 47 por ciento de varones, el tema está en qué tareas se cumplen, en qué áreas y secretarías están, por ejemplo, en Obras Públicas hay mayoría de varones (un 70 a 30 por ciento), a diferencia en Salud donde predominan las mujeres. Esto no se aparta de la construcción cultural y social, con el devenir del tiempo tiene que ir cambiando en función de nuestras luchas. Vamos a organizar un encuentro de mujeres municipales a fin de año para debatir en qué roles, trabajos y perfiles estamos enfocadas y cuáles son nuestras pretensiones, que cada una pueda encontrar su lugar, por ejemplo: ¿hay interés en el perfil operaria para mujeres?

En una época se decía que a causa de la incorporación de la mujer en el ámbito laboral el varón perdía puestos de trabajo, esas son las cosas que hay que cambiar, tengo una hija de 9 años y espero que la lucha de ella sea por otro lado, no por el miedo de salir a la calle y no saber si vas a volver o si va a poder trabajar de lo mismo que un varón.

Nosotros tenemos paridad en el ámbito gremial, el cumplimiento de la Ley Micaela es fundamental para abordar cuestiones de género invisibilizadas, hay temas que a algunos sectores de privilegio patriarcales no les conviene abordar, por eso hay que trabajar conjuntamente, resistir, aportar al diálogo, entre compañeras nos tenemos que apoyar, la escucha es clave, porque se viven muchas situaciones difíciles y es parte de un proceso de deconstrucción de todas las personas, todo es colectivo. 

Una frase que me gusta mucho y que me tomo personal es la que pronunciara en un discurso Michelle Bachelet, sobre que ‘cuando una mujer llega a la política se transforma la mujer, pero cuando llegan muchas mujeres se transforma la política’, y sobre eso es que gestamos alianzas y vamos generando acuerdos para transformar la realidad. A las mujeres se nos quiere asociar con características físicas y emocionales y dicen que venimos a debilitar el sindicato, pero no es así, somos diferentes en  las maneras de defender una idea y actuar, pero no venimos a debilitar nada y sobran los ejemplos, como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Juana Azurduy, Virginia Bolten, Eva Duarte de Perón.

“Cuando una mujer está en un lugar de toma de decisión ese espacio cambia positivamente porque puede volcar las diferentes situaciones y problemáticas de quienes representa. Se nos quiere asociar con características físicas y emocionales y dicen que venimos a debilitar el sindicato, pero no es así, somos diferentes en las maneras de defender una idea y actuar, pero no venimos a debilitar nada y sobran los ejemplos”.

-¿Cómo se fue dando la articulación con mujeres sindicalistas de otros gremios?

-Trabajamos con una Red Intersindical de Mujeres porque tenemos que poder plantear la igualdad de oportunidades. La dignidad en el empleo es todo, es que el salario te permita vivir dignamente, darte gustos, no solo comer, alimentarte y vestirte, y también es vivir una vida libre de violencias.

Las trabajadoras y trabajadores no tenemos igualdad absoluta de derechos porque dependiendo el sector al que pertenezcas son diferentes los regímenes de trabajo y de licencia, no hay unidad de criterio en todas las circunstancias. Estas cuestiones las empezamos a abordar conjuntamente desde la Intersindical entendiendo que sectores públicos y privados y representantes sindicales tenemos que darnos un espacio de construcción con un eje nivelador que diga de acá para arriba. 

Empezamos con el tema de la violencia laboral con un acuerdo firmado en el Ministerio de Trabajo de la Nación para ponerle el marco legal a lo que veníamos haciendo, para aplicar los protocolos de violencia y luego trabajar puntualmente la violencia de género. Nuestro espíritu es promover la prevención y sensibilización, porque cuando llega un caso es porque hubo muchas cosas antes que fallaron, hay que dar respuestas articuladas con el Estado, la Justicia, y que se respeten los derechos de las trabajadoras. La licencia por violencia de género es para que la mujer pueda hacer todos los trámites de denuncia, son avances que hemos tenido para resguardar la integridad física y psíquica de la compañera, antes era algo a lo que no se le ponía el nombre que tenía que tener, y pasaba como carpeta médica y parte psiquiátrica. Junto a las mujeres sindicalistas logramos ponerle el nombre que corresponde a la violencia de género y en nuestro caso trabajamos para el Estado, que debe garantizar la tutela de la vida de las personas. 

En el sindicato además tenemos la Red de Mujeres y Disidencias Municipales que fomenta la pluralidad de voces y busca trabajar en defensa de derechos económicos y laborales, y por transformaciones para la mejor vida de todas/os.

-¿Cuáles son los desafíos para recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras?

-La paritaria es una de las cuestiones hegemónicas porque nivela para arriba, porque no es solo para trabajadores locales, sino para todos los de la provincia, tiene una trascendencia vital en cuanto a mejorar las condiciones laborales. Se suman otras cuestiones que tienen que ver con las formas en las que se lleva adelante el trabajo, cuáles son las funciones de cada uno, qué pasa con el mundo del trabajo y las tecnologías, el futuro del empleo, y también la responsabilidad de pensar en la capacitación en educación formal y prestación de servicios. Nosotros somos prestadores de un servicio esencial, en la pandemia los municipales no pararon nunca, sobre todo salud, pero también en control, me llenan de orgullo, porque es fiscalizar y cuidar en tiempos donde hay mucha violencia en la calle. En toda la vida de las personas que habitamos la ciudad están los municipales, estamos para la sociedad por eso reclamamos también por la vacunación. 

“En la pandemia los municipales no pararon nunca, sobre todo salud, pero también en control, me llenan de orgullo, porque es fiscalizar y cuidar en tiempos donde hay mucha violencia en la calle. En toda la vida de las personas que habitamos la ciudad están los municipales, por eso reclamamos también por la vacunación”.

Sede Sindicatos Municipales Rosario – Ph Martina Haure

-¿Cuáles son las principales demandas actualmente?

-Una cuestión fundamental es la paritaria, el eje de trabajo central con la Federación de Trabajadores Municipales (FESTRAM) que nos nuclea a todos los gremios de la provincia y representamos a más de 45 mil trabajadores y que tiene un espíritu de lucha conjunto que potencia, pero que hoy está siendo desconocida por un fallo de la Corte Suprema de la Nación, que nos plantea que no es el ámbito que debiera ser y que va contra la constitución provincial. Todo esto nos hace pensar que si hubiera otras herramientas podría darse la discusión, queremos que las bases sean claras y no atenten contra los trabajadores. No estamos incluidos en los convenios colectivos, si pudiéramos hacerlo desde la Federación, sobre las bases que ya tenemos y no por debajo, podríamos discutir cómo cumplimos con las prestaciones de servicios mejorando la calidad de vida de los trabajadores. Estamos en un momento donde corremos detrás de la inflación que pega fuerte en el bolsillo.

“No estamos incluidos en los convenios colectivos, si pudiéramos hacerlo desde la Federación, sobre las bases que ya tenemos y no por debajo, podríamos discutir cómo cumplimos con las prestaciones de servicios mejorando la calidad de vida de los trabajadores”.

-¿Cómo ves el presente y futuro de la unidad del movimiento de trabajadoras y trabajadores? ¿Qué rol tienen que tener las mujeres sindicalistas?

-Los trabajadores y trabajadoras somos muy fuertes y resistentes, más allá de los personalismos, hay una idea y lucha instalada en nuestro país, es una tarea de mucha fortaleza, porque no todo se puede hacer en el momento que se quiere pero los consensos van a llegar. Espero que en las cúpulas de las organizaciones gremiales como la Confederación General del Trabajo (CGT) haya una gran representatividad de las mujeres, nuestras voces tienen que ser escuchadas, tenemos problemas como el teletrabajo que requieren que la mujer se quede en su ámbito familiar, lo que genera una falta de división del espacio propio laboral con el familiar sumado a las multitareas, son muchos factores que hoy no son atendidos y tienen consecuencias, y los gremios tenemos que plantearlo.

Ph Portada Martina Haure (@martihaure)

Euge Rodríguez

Euge Rodríguez

Licenciada en Periodismo en Universidad Nacional de Rosario. (@RodriguezEugeOk)