Azpeitia: “La ley es una deuda de la democracia”

Azpeitia: “La ley es una deuda de la democracia”

💚#EspecialDiciembreVerde💚: Llegó diciembre y viene cargado de agenda verde. Desde el 1 de este mes, el Congreso de la Nación trata en el plenario de comisiones el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, con exposiciones de invitadxs, la palabra de legisladorxs y lo que se espera sea un pronto debate en el recinto antes de que finalice el año. En ese marco realizamos una serie de entrevistas con mujeres de diferentes disciplinas, recorridos de trabajo y militancia de Rosario que suman sus argumentos sobre por qué el aborto tiene que ser ley.

En este caso hablamos con Nerina Azpeitia, médica generalista, integrante de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir y coordinadora de los centros de salud provinciales del oeste, noroeste y centro de la ciudad de Rosario.

-¿Por qué es necesaria una ley de Interrupción voluntaria de los embarazos?

Porque la consideramos como una deuda de la democracia. Porque no podemos estar regidas por un código penal de 1921. Por qué es necesario reconocer un derecho sexual no reproductivo, un derecho humano, que cualquier mujer y persona gestante debe poder decidir si maternar o no en función de una decisión y no como castigo al placer y al goce. Y porque los equipos de salud no deberíamos ser tribunales ni auditorías de la personalísima decisión de esta persona. Además de poder equiparar con las políticas públicas que tiene el primer mundo, es una deuda que nos debemos.

-Desde tu lugar de trabajo/militancia, ¿cuáles podrías definir como 3 argumentos en favor de la aprobación de la ley de aborto?

Desde mi lugar de trabajo y militancia digo que fui parte y soy parte aún, de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir. No me alcanza con tres argumentos, son muchos. Lo consideramos un problema de salud pública, un problema que sucedió, sucede y va a seguir sucediendo y qué es responsabilidad del Estado asumirlo y dar respuesta de calidad con la legalidad y la gratuidad que corresponde. Otro de los argumentos, esto qué tiene que ver con la gratuidad, es terminar con el lucro y los centros aborteros clandestinos, que son los únicos beneficiados en este vacío legal que tenemos. Otro argumento podría ser por justicia social para evitar la muerte de las mujeres más pobres. Mujeres que la mayoría de las veces no toman decisiones sobre muchos de los aspectos de su vida, pero que si deciden abortar no tengan que jugarse su vida en esa decisión. Otro argumento es quitarlo de la despenalización, darle el marco adecuado a los equipos que acompañamos a conciencia, evitar las objeciones institucionales y hasta provincias enteras falsamente autoproclamadas “próvidas”, que sabemos que son las mismas provincias que tienen los índices más altos de embarazo adolescente y muertes perinatales.

¿Crees que la lucha por este derecho está instalada socialmente? ¿Cómo ves la genealogía de la historia de la Campaña con la marea verde actual?

Creo firmemente que la lucha está instalada, en las calles ya se logró la despenalización y la salida del clóset. Me parece que eso es el gran logro del 2018, que se hable de aborto en todos los espacios. En cuanto a la campaña de la marea verde actual, lo que me pasa es que me conmueve muchísimo, admiro profundamente a las primeras mujeres que inventaron y se calzaron un pañuelo verde que lucharon tantos años en el anonimato y mucho más las admiro cuando las veo bailando al lado de las pibas aún movilizándose, creo que hay mucho para aprender y compartir de ambas partes. Las más jóvenes nutrirse de estas históricas vivientes y también creo que las mayores atreverse y atrevernos, entiendo que yo estoy un poco más cerca de ese grupo a ir más allá con la mirada joven y fresca de las pibas.

-Después de la ley, ¿cuáles son los desafíos para garantizar su efectiva aplicación?

Es un gran deseo que salga la ley. Posterior, lo primero que se me ocurre es que podamos tener definitivamente la Mifepristona, con una producción propia y distribución en todos los puntos del territorio. Digo Mifepristona, la medicación esencial para garantizar abortos de calidad y todas aquellas técnicas y prácticas que garanticen interrupciones voluntarias del embarazo como método seguro. Me parece que esto es lo más importante que vamos a tener que estar viendo. Además, de ver algún sistema veedor si se quiere, que esté revisando que no haya incumplimiento en provincias que se manejan con sus propios sistemas. Evitar las objeciones institucionales o enteras de localidades o de provincias. Me parece que ahí también vamos a tener que estar muy alertas invocando esta ley que va a salir. La capacitación, la sensibilización de los equipos y el activismo constante porque me parece que como hemos visto muchos países que haya una ley no significa que en algún momento no haya también un recrudecimiento y un fortalecimiento de la derecha con posibles retrocesos. Me parece que la participación y la defensa de la ley que va a salir, va a ser un camino de ida.

Invitame un café en cafecito.app


Reveladas

Reveladas