Arranca el juicio por el femicidio de Rosalía Jara

Arranca el juicio por el femicidio de Rosalía Jara

Este 7 de julio arranca un nuevo juicio por un femicidio ocurrido en territorio santafesino. Se trata del caso de Rosalía Jara, la joven que fue vista por última vez el 1 de julio de 2017 y cuyo cuerpo fue encontrado -más de un año después- el 26 de agosto de 2018. El único imputado en la causa es Juan Váldez, de 40 años, profesor y padre de la hija de la víctima. El objetivo de la querella es lograr la cadena perpetua para Váldez pero también conocer qué pasó con Rosalía.

Rosalía vivía junto a su mamá y su hija Alma de dos años en una vivienda humilde de Fortín Olmos (departamento Vera), en el norte santafesino, y fue vista por última vez cuando se dirigía a un bar. Con el correr de las horas Rosalía no volvió y su madre decidió realizar la denuncia; desde ese momento se inició una intensa búsqueda que incluyó rastrillajes y movilizaciones para exigir su aparición con vida, de las que participaron familiares, organizaciones feministas y toda la comunidad.

Días después de su desaparición fue detenido Juan Váldez, profesor de educación física, quien en principio fue imputado por el delito de retención y ocultamiento de persona. Según la acusación actual de la Fiscalía de Vera, el detenido realizó 14 llamadas telefónicas el 1° de julio de 2017 y acordó con Rosalía Jara, con quien mantenía una relación amorosa extramatrimonial y clandestina desde que ella tenía 14 años de edad, encontrarse en el lugar conocido como “la garita”, en las calles Santa Fe y Juan Domingo Perón de dicha localidad.

Según se desprende de la causa, el motivo del encuentro era la insistencia de Rosalía para que Váldez le pase una cuota alimentaria para Alma, quien no estaba reconocida legalmente por Váldez. Su paternidad quedó finalmente comprobada en noviembre de 2017 mediante un examen de ADN, cuando la joven permanecía aún desaparecida.

Finalmente, el 26 de agosto de 2018 familiares de la joven reconocieron las prendas encontradas junto a restos humanos en un campo aledaño a la ruta provincial 98, en el departamento Vera. El hallazgo fue realizado por cazadores en una zona de islas, a la vera del arroyo Golondrina. Los exámenes del Equipo Argentino de Antropología Forense confirmarían más tarde que se trataba de Rosalía y si bien no se pudo determinar la causa exacta de la muerte se encontró un fuerte golpe en el cráneo.

Frente a este panorama, Váldez pasó a estar imputado por su femicidio. Tras una serie de contramarchas, y en parte gracias a la presión social ejercida por el caso, el juez penal Santiago Banegas admitió la acusación formulada contra el imputado Juan Oscar Valdéz y el pedido de prisión perpetua y ordenó la realización del juicio oral y público, que iniciará este 7 de julio y cuyo dictado de sentencia está fijado para el 3 de agosto.

Según consta en la acusación, “estando Rosalía Jara el 1 de julio de 2017 en el conocido ‘Bar Vázquez’ de Fortín Olmos, recibió un llamado del acusado a las 22:17:36 horas, por lo que salió del bar hablando por teléfono, caminó hasta la esquina y luego corrió hasta la garita donde la esperaba Valdéz en su automóvil Toyota Corolla blanco, al cual Rosalía subió voluntariamente”. Acto seguido y ya a bordo del rodado, se retiraron del lugar, y “estando Rosalía en su vehículo, con dolo homicida -que se desprende de la globalidad de la conducta -, sesgó la vida de Rosalía mediante la aplicación de, al menos, un golpe contuso en la cabeza que le produjo fractura en el macizo facial izquierdo”, indicó el juez.

“Soñaba con ser maestra”

A días del inicio del juicio, Aidé Jara, prima de Rosalía, afirma que tienen puestas “todas sus esperanzas” en el proceso judicial para lograr la cadena perpetua, mediante “una condena justa y ejemplar”. “Estamos con mucho nerviosismo y tratando de acompañar a la mamá de Rosalía, Liliana, quien lo vive de una manera más crítica; cada vez que se acerca una audiencia o un aniversario de su muerte decae emocionalmente”, contó a Reveladas.

Aidé relató que recuerdan a su prima como “una niña llena de sueños, que aspiraba a ser maestra, pero que no tuvo posibilidades para desarrollar su vida. Y ahí empieza el abandono del Estado. Consideramos que hay muchas chicas que viven lo que vivió Rosalía y por eso queremos que su caso sea un antes y un después, que no quede en carteles o consignas sino en un cambio verdadero de la sociedad para que a nadie le vuelva a pasar lo mismo. Alma va a tener las posibilidades que le faltaron a su madre, Alma va a estar acompañada y va a cambiar la historia”.

En relación al abandono del Estado, también cuenta que lxs más allegadxs a Rosalía, Alma y su abuela Liliana, no tuvieron contención psicológica: “El Estado está ausente y no acompaña como creo debería hacerlo, pero por otro lado siempre sentimos el apoyo de las organizaciones y de la sociedad de Fortín Olmos”, dijo.

Nos sostienen las redes

En el marco del contexto social en el que se produjo la desaparición de Rosalía fue fundamental el apoyo de organizaciones sociales, gremiales y feministas que acompañaron a la familia y no dejaron de darle visibilidad al caso. Al respecto, la ex diputada por el Frente Social y Popular, Mercedes Meier, sostiene en comunicación con Reveladas: “Esperamos una pena ejemplar, queremos cadena perpetua para el femicida pero también hay expectativas por saber qué fue lo que sucedió con Rosalía, porque hubo una búsqueda de 14 meses y en el medio datos falsos. Entiendo que Juan Váldez es el responsable directo, pero es imposible que ese cuerpo haya desaparecido tanto tiempo con el obrar de una sola persona, queremos saber qué paso”.

Al respecto, Eva Domínguez, de Mujeres de Negro, pide que también se investigue la relación de “Váldez con una menor. Rosalía le había pedido el ADN, iba a entorpecer toda su labor de un hombre con una conducta intachable, cuando evidentemente tenía una trastienda que era seducir a jóvenes humildes y vulnerarles en sus derechos. Había toda una puja para que esto no saliera a la luz”.

“Su situación de mujer, joven y pobre la condicionó de tal manera que este era un final probable, porque este es el destino de muchas jovencitas pobres del norte y de otras partes de la provincia. Era mamá de una nena de dos años, ósea que en su momento fue violada. El Estado le dio la espalda en un montón de cosas, vivía sola con su mamá y esto hizo que se las rebuscada para llevar un plato de comida a la casa y la condicionó a tener relaciones violentas, incluso no fue el Estado quien encontró su cuerpo sino dos cazadores. Fue una búsqueda muy difícil y en este proceso fue importante el movimiento de mujeres y la unidad que se dio en la provincia para empujar la búsqueda, el pueblo la encontró”, detalla Meier, una de las primeras en involucrarse en el caso.

Más del 50 por ciento de las víctimas de femicidios tienen hijxs, y en ese sentido ambas sostienen que hay una deuda de la Justicia para con la familia y con Fortín Olmos pero también con Alma, para que pueda tener un futuro diferente. “Estamos pidiendo que Alma pueda cobrar la ley Brisa (reparación económica para lxs hijxs de víctimas de femicidios). No todxs lxs hijxs la pueden cobrar. En algunos casos te piden la imputación, en otros la sentencia firme, que son procesos que tardan años y son niñxs que quedan desamparados. La mamá de Rosalía no tiene jubilación, Alma necesita tener acceso a la ley, no va a reparar la pérdida de su mamá pero por lo vamos va a tener un acompañamiento”.

Televisación del juicio

Homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber sido perpetrado por un hombre contra una mujer, mediando violencia de género (femicidio), es la imputación que recae sobre Váldez. El juicio comenzará en los Tribunales de Vera el 7 de julio a las 8.30, con los alegatos de las partes y luego se iniciarán las declaraciones testimoniales -están previstas 130- junto con la presentación de las demás pruebas.

A raíz de las medidas dispuestas en el marco del aislamiento social por el COVID-19 (coronavirus) se impide la presencia de público en las audiencias, motivo por el cual organizaciones sociales y feministas elevaron una carta a la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe para que el juicio sea televisado por la TV Pública.

“Teniendo en cuenta la situación excepcional por la pandemia de Covid-19, que dificulta que se garantice la presencia del público en las audiencias, entendemos que la difusión por medios audiovisuales hace posible el derecho a la información en los casos de trascendencia pública que generan gran interés en la ciudadanía, (como en este caso), y el cumplimiento del principio de publicidad que contempla la condición de ser un juicio ORAL Y PÚBLICO”, explicaron.

Foto portada gentileza de María Cruz Ciarniello – Boletín enREDando

Julieta Gabirondo

Julieta Gabirondo

Licenciada en Periodismo (UNR) - Profesora de Historia (UNR)