Arde Libros, un espacio “para politizarlo todo”

Arde Libros, un espacio “para politizarlo todo”

Arde Libros es un espacio que se gesta en la ciudad de Rosario al calor de la expansión del movimiento feminista y potenciando las oportunidades que ofrecen las redes sociales. Su creadora, Nuria Clerici, es una joven de 25 años que se presenta como librera, música y militante. Detrás de su pequeño mostrador, rodeado de títulos de editoriales independientes, agendas y productos de microemprendedores se refiere a su librería como un sitio que “nuclea un montón de proyectos que no tienen lugar en otros espacios”.

A tres años de sus inicios, con un local propio, un anexo para el dictado de talleres y más de 14000 seguidores en su cuenta de Instagram, Nuria describe a Arde Libros (Sarmiento 783-Local 13) como “un lugar de encuentro y discusión” que poco a poco va encontrando a la venta de libros como “una excusa” para propiciar intercambios presenciales en una época signada por la comunicación virtual.

De sus inicios por Instagram y en bicicleta

Según comparte con Reveladas, la joven rosarina dio inicio a este proyecto en el año 2017: “En el auge del feminismo, y cuando empecé a sentirme más interpelada desde ese lugar, me sucedía bastante que no conseguía los libros que me interesaban. Entonces surgió la idea de armar una librería desde esa perspectiva, de tinte político y feminista”. Sobre aquellos comienzos, recuerda: “Durante más de un año vendí libros por internet, armé una cuenta de Instagram y ahí empezó a tener más llegada el proyecto. Ofrecía más que nada títulos de editoriales independientes, muchas rosarinas, y libros de contenidos feministas y de poesías. Era cuando recién en las librerías grandes empezaba a haber un sector de género”.

“Me gustaba muchísimo llevar los libros a domicilios por el encuentro cara a cara con la persona. Los repartía yo, en bicicleta, y se daba un intercambio re lindo. Entonces veía que había un montón para explorar de ese vínculo. Recuerdo que para la navidad de ese año vendí como 60 libros. Entonces, decido abrir el local porque ya tenía cada vez más libros y porque necesitaba un espacio de encuentro con las personas”, relata.

La librería

En la Galería Córdoba, ingresando por calle Sarmiento, se deja ver una pequeña esquina vidriada de luz tenue que, en uno de sus laterales, exhibe un sinnúmero de publicaciones con diversidad de contenidos, pero bajo un denominador común: “politizarlo todo”. Nuria habla de una “perspectiva de laburo” que apunta a trabajar con productores y editoriales más pequeñas. El local alberga no solo material literario, sino que también es posible encontrar allí productos diversos -desde preparados herbales hasta cartas de tarot-, siempre vinculados a las temáticas que tienen protagonismo en el lugar.

La apertura de este espacio físico se da a mediados del 2018, por lo que se podría hablar de una apuesta sumamente fuerte considerando el contexto socioeconómico que atravesaba el país durante los años macristas, en los que frecuentaban más cierres que aperturas de fuentes de trabajo. Arde nace allí, y, como afirma su creadora, la trascendencia que logró alcanzar tomó por sorpresa a más de unx: “Muchas veces me preguntan ¿Qué onda? ¿Qué vendés? Porque no se explican cómo funciona este espacio sin vender las novedades de Planeta o Anagrama”. Lo cierto es que este nuevo lugar supo cautivar a un sector que Nuria identifica principalmente entre los 20 y 30 años. Sobre dicha franja etaria, la entrevistada subraya un aspecto fundamental: “Yo siento que dentro de nuestra generación, que ya crecimos habituados al uso de internet, necesitamos fortalecer los lazos colectivos, y nos estamos haciendo ciertas preguntas para las que necesitamos tener espacios de encuentro y de discusión. Y en Arde trabajamos en esa línea”.

Talleres y encuentros

En el segundo piso de la Galería Córdoba se encuentra el local anexo que la librería incorporó en el mes de septiembre para distintos tipos de eventos -presentaciones de libros, muestras, ferias– y el dictado de talleres. Entre ellos se destacan los anuales de Lectura de Narradoras Latinoamericanas, Escritura Creativa, Tarot y Astrología, y a lo largo del año se van incorporando algunos otros. En este sentido, Nuria insiste en la relevancia de habilitar nuevos lugares de encuentro para una generación habituada a la comunicación virtual. “Hay algo en el vínculo con otro y otra, lo colectivo, en venir a una instancia grupal donde haya 10 personas que también se están haciendo preguntas similares a las tuyas. No es lo mismo que debatir por Whatsapp”.

Reflexionando sobre el corto pero intenso trayecto recorrido, la joven emprendedora no duda en afirmar que “la razón de ser del espacio es el interés de las personas”, y en este sentido amplía: “Arde ofrece respuestas a preguntas que nos hacemos. No es solo una librería de libros feministas. En todo caso, hablo de feminismo como una perspectiva actual que engloba la ampliación de derechos”. En esta línea, y en un intento por visibilizar el camino a desandar la entrevistada apunta: “Yo siento que ahora estamos virando a ser una especie de centro cultural, porque las personas que vienen a un taller o a la presentación de un libro pasan por acá abajo y se llevan un libro. Entonces creo que la venta es cada vez más una excusa para habilitar nuevos encuentros”.

Ardiendo al calor de las luchas sociales contemporáneas, la librería que se inició a través de las redes y repartos en bicicleta se configura hoy como un nuevo espacio de la ciudad que propicia encuentros para seguir avivando el fuego.

Las fotos son de Elenna Studio – @elenna.studio

Fernanda Quiroga

Técnica Superior en Periodismo.