Capitana por la igualdad

Capitana por la igualdad

Comenzó a patear la pelota desde pequeña, dice que “desde que tiene conciencia” la redonda forma parte de su cotidianeidad, de sus pasiones, de su trabajo.

En la zona oeste de Rosario, en pleno barrio Belgrano, creció una piba de familia numerosa, con cinco hermanos mayores y una hermana menor.

Virginia Gómez tiene hoy 28 años y es sin duda una joya del fútbol femenino local y nacional. Desde hace dos años es jugadora del equipo de fútbol femenino del Club Atlético Rosario Central, en tanto que desde los 16 fue convocada para ser parte del seleccionado nacional, cuyo equipo de primera división integra hoy.

Al pensar en lo que vive hoy Chichi, como le dicen sus allegadxs, se emociona y asegura que son “momentos hermosos”, no obstante no deja se señalar el duro camino recorrido y todo lo que falta para mejorar las condiciones de lo que tanto la apasiona, el fútbol.

“Comencé a jugar en el barrio con los chicos, con mis vecinos, en ese momento no había una escuelita de fútbol, como sí hay hoy y es maravilloso que así sea, por lo que jugaba con mis hermanos varones y mi papá”, cuenta al recordarse 20 años atrás. Y dice “desde que me acuerdo juego al fútbol, a los 13 empecé a jugar con chicas. Seguí con torneos de 7 y a los 14 empecé a jugar en uno de 11 contra 11 en un club del barrio llamado Águilas de Fe, que jugaba en la Liga rosarina”.

Virginia, como quien guarda en su memoria lo vivido a modo de construir y reafirmar su identidad, destaca en la narración: “Jugaba en zapatillas porque no tenía para comprarme botines, iba con lo que tenía, hasta que me pudieron comprar un par”. También recuerda una oportunidad en la que su interés por el fútbol le fue cuestionado por el simple hecho de ser mujer: “Una vecina me dijo cuando estaba jugando con los varones al fútbol y le tiramos la pelota a su casa por qué no me dedicaba a estudiar en lugar de jugar a la pelota. De todxs lxs que estábamos solo se dirigió a mí, la única mujer”.

Ya a los 16 años la joven no pasó desapercibida para Carlos Borrello – actual DT de la selección nacional de fútbol femenino- quien tras verla jugar la convocó para integrar la selección nacional sub 17. “Jugué el Sudamericano en Chile, luego pasé a la sub 20 y jugué el Sudamericano en Brasil, y estuve allí hasta que me lesioné jugando un torneo para un equipo de Córdoba, me rompí los ligamentos, y tardaron un año y algo en operarme por lo que quedé mucho tiempo parada”.

Sobre ese entonces Gómez reflexiona y refleja en su historia personal la situación de las pibas que juegan al fútbol en un país que no reconoce la profesionalización de todas las jugadoras, expuestas al abandono de los clubes: “A pesar de que en ese momento tenía un muy buen nivel tuve que abandonar porque en el club donde jugaba no se hicieron cargo de la cobertura médica para la operación, la que puede realizarme un tiempo después gracias a insistir en la mutual que tenía por suerte mi papá, porque de no ser así no estaría operada”.

“En ese entonces subí de peso, dejé de jugar, empecé a trabajar porque necesitaba la plata, y cuando podía seguía con torneos de 7 pero no estaba nada bien. Después de operada volví a jugar, empecé a bajar de peso, y hace dos años comencé en Rosario Central”.

Virginia Gómez – Ph CarcOficial

Las Guerreras

Virginia Gómez forma parte del equipo de fútbol femenino de Rosario Central y junto a Las Guerreras logró el año pasado el tricampeonato en la Liga rosarina.

“Vienen siendo dos años de cosas hermosas. Desde que llegué a Central y aunque me sumé a un grupo que ya estaba armado, me aceptaron muy bien, al tiempo que comencé ya fui capitana del equipo, me encanta serlo, es un gran equipo con personas muy humildes, muy buenas chicas, es un placer compartirlo con ellas”, cuenta Virginia sobre su presente en el club de Arroyito.

“Están en todas, somos unidas, no me había pasado de estar en un equipo donde seamos tan unidas las jugadoras, la DT, todo el grupo”. La fuerza de la organización y el estar para nosotras que caracterizan al movimiento de mujeres e identidades disidentes en esta época de revolución hacen eco en las palabras de esta jugadora rosarina quien no deja de señalar que “el reconocimiento individual es por el trabajo de todas, como por ejemplo también de la Subcomisión de mujeres del club”.

La Subcomisión de mujeres de Rosario Central tiene una participación activa impulsando políticas que apuestan a la concientización sobre las desigualdades de género y al mismo tiempo al compromiso de una institución social como es un club de fútbol para revertir esa desigualdad.

En ese marco es que el año pasado en la 13° fecha de la Superliga, cuando el canalla debía enfrentarse de local con Estudiantes de La Plata el viernes 23 de noviembre, por primera vez en la historia del fútbol argentino dos equipos femeninos de primera división se enfrentaron en la preliminar del partido oficial. Esto se dio en el marco del llamado Proyecto Noviembre que impulsó además la creación de la Secretaria de Género del club, la capacitación para profesores y profesoras de diferentes disciplinas, talleres y actividades varias. “Desde la Subcomisión de mujeres hacen un montón por nosotras, el haber jugado antes del partido de primera con Estudiantes fue histórico, mucha gente nos empezó a apoyar, gente que quizá no sabía hasta entonces que había fútbol femenino en el club. Leí comentarios, me contaron lo que se escuchaba en la tribuna, a la gente le gustó como jugamos”. En ese partido la volante canalla convirtió uno de los goles que le dio el triunfo al equipo rosarino por tres a cero.

“Cuando Central salió campeón me invitaron al estadio, estar con el equipo campeón de primera fue muy importante para mí y para todas las chicas, además gracias a esa visibilidad fui reconocida en el Concejo municipal como deportista distinguida de la ciudad”

Virginia no quiere dejar de agradecer a la hinchada canalla: “La gente de Central es lo más lindo del mundo, hoy me reconocen en la calle, el otro día fui a la cancha a ver un partido de fútbol masculino, y desde un auto me tocaban bocina y me muestran en la pantalla mi foto con las camisetas de la selección y de Central, es muy hermoso”.

La albiceleste

Cuando Virginia charló con Reveladas se encontraba en su tercera semana de entrenamiento en Buenos Aires, como parte del equipo de la selección nacional de fútbol femenino. En ese contexto quedó convocada para ser parte de la lista de jugadoras que viajó para participar de la Copa de las Naciones en Australia.

“Es un premio muy lindo estar acá, ser parte del equipo de mi país, porque es un reconocimiento al esfuerzo que se hace en el propio club. Es un premio hermoso, es lo que toda jugadora quiere”. Virginia estuvo presente en el partido de Argentina vs Panamá que el año pasado le dio la clasificación al Mundial de Francia 2019 luego de 12 años.

Viviendo a pleno el orgullo de ser parte del equipo nacional Virginia también se hace eco de las palabras de otra jugadora santafesina, Macarena Sánchez, cuya exposición sobre la desigualdad en el mundo del fútbol y el reclamo por los derechos laborales para las jugadoras, logró amplia repercusión nacional e internacional. “Quiero lo mejor para nosotras, para todas, como lo quiere Maca, ojalá todo pueda mejorar”. 

“Me gustaría poder vivir de mi laburo, quisiera dedicarme al fútbol y cobrar por lo que hago, me encantaría poder solo dedicarme a esto, poder entrenar, cuidarme bien, comer bien, estar cuando me necesitan, no es fácil tener otro trabajo, entrenar, estar en Rosario y venir para acá, es bastante difícil”, cuenta Gómez que ahora se encuentra sin trabajo fijo, “agarro lo que surge”, dice al respecto.

“Si vos no tenés la plata para poder comer bien, que es lo que se necesita como deportista, se come lo que hay. Por ahí si me dicen que hay solo guisito para comer, lo como igual pero menos cantidad porque sé que no tengo que comer eso” dice y saca las cuentas de lo que cuesta comer frutas, lácteos, queso, “sin un trabajo o sin cobrar lo que deberíamos cobrar por lo que hacemos nosotras que es jugar al fútbol, es muy difícil”.

Virginia Gómez en el seleccionado nacional de fútbol femenino – Ph @afaoficial

Igual trabajo, igual salario

Al ser consultada sobre sus sueños como deportista, Virginia Gómez, comparte un deseo que no es solo de ella, que es colectivo, que viene de vivir la realidad de tantas pibas humildes promesas de un deporte que en la práctica aún está lejos de reconocer en plena igualdad a las mujeres y disidencias.

“En lo futbolístico me encantaría que nos escuchen, que nos ayuden, que nos podamos mantener bien en lo que estamos haciendo, toda jugadora lo necesita, necesitamos comprarnos las herramientas deportivas, los botines están carísimos”, dice y agrega: “Deseo que todas las jugadoras de hoy y de mañana tengamos la ayuda que merecemos para ser deportistas de buen nivel, para salir adelante, para seguir mejorando, que la Argentina tenga mejor nivel en el fútbol femenino pero para eso es necesario ayuda, hay muchas chicas muy humildes que son talentosas pero que juegan cuando pueden, o tienen que dejar de jugar para trabajar, que no pueden ir a entrenar porque no tienen para el colectivo”, en otras palabras “nos tienen que reconocer como trabajadoras”.

Euge Rodríguez

Euge Rodríguez

Licenciada en Periodismo en Universidad Nacional de Rosario. (@RodriguezEugeOk)